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Los sábados de Lomana: “Estamos inquietos con este presidente que quiere pactar con los que se cargarían nuestra Constitución”

Lomana en la chocolatería San Ginés
Lomana en la chocolatería San Ginéslarazon

Este mes de adviento debería ser de sosiego y tranquilidad, pero los españoles estamos inquietos con este presidente en funciones que quiere hacer pactos con personas nada recomendables y que se cargarían nuestra Constitución y todo lo establecido alrededor de ella, con la cual no nos ha ido nada mal durante cuarenta años, ayudándonos a superar desencuentros y crisis. También nos hemos despertado con la abrumadora victoria de los conservadores en el Reino Unido, lo que da vía libre para el Brexit. De momento hoy han subido la libra y la Bolsa. Boris Johnson, un tipo muy del estilo de Trump, extravagante y nada convencional, ha arrasado con una mayoría absoluta. Esta victoria «tory» contrasta con la debacle laborista, el peor resultado desde 1935 . Muchos adeptos a este partido han dirigido su voto a los conservadores. Esto es lo que están consiguiendo los partidos de izquierdas con su totalitarismo y no queriendo atender ni escuchar lo que los ciudadanos les demandan. Al menos estas elecciones han terminado con la incertidumbre económica que atraviesa el país a causa de «Brexit sí Brexit no», después de estar tres años en punto muerto. Estoy deseando ir a Londres y reunirme con mis amigos ingleses para sentir el ambiente en directo. Amo ese país y quiero lo mejor para ellos.Todos o la mayoría de mis seguidores saben que conocí a mi marido en Londres, donde fuimos muy felices. Ayer fue mi aniversario de boda. Las bodas en invierno me parecen muy elegantes y acogedoras. Fue en Llanes (Asturias), un maravilloso y despejado día con la Sierra de Cuera nevada y el mar en calma. El paisaje que nos rodeaba no podía ser más romántico y evocador. Fue en una maravillosa iglesia románica que las mujeres de Llanes, en un acto de cariño hacia mí y mi familia, habían dejado preciosa, sacando toda la plata y ornamentos empleados en los grandes días, y también una alfombra roja que iba desde las escaleras de la entrada más antigua de la Iglesia hasta el altar. Allí estábamos Guillermo y yo, llenos de amor y alegría por sellar nuestra unión ante nuestros amigos íntimos y nuestra familia. No quise una boda multitudinaria. Mi vestido era una maravilla. Lo elegí yo sola en Londres en una tienda «vintage» en Knightsbridge. La diseñadora, Marisa Martín, era lo más en ese momento. Todas las «chelsea girls» moríamos por tener algo de ella. Era hija de un republicano español, así que se volcó en hacerme el vestido más bonito que podáis imaginar, con encajes antiguos irlandeses. Fue un día muy feliz, igual que nuestra vida juntos durante 20 años. Si no hubiese sido por ese desgraciado accidente saliendo de un túnel en el alto de Gorriti en Navarra lo seguiríamos siendo. Nuestro noviazgo fue solo de 6 meses, no necesitábamos más. Cuando encuentras a la persona de tu vida la reconoces y ya no quieres irte. Tuve esa suerte de encontrarla y doy gracias a la vida por los años compartidos. Estos días no son fáciles para mí, siempre se avivan los recuerdos y siento más las ausencias, pero no por eso estoy triste. Me gusta salir, compartir con mis amigos, celebrar la Navidad, esta fecha tan importante para el mundo cristiano y Occidental. A todos los lectores que me acompañáis todo el año os deseo paz y armonía en vuestra vida.