Escándalo: la policía británica ocultó el secuestro de las hijas del emir de Dubái

Tras 17 años de tortura, intimidación y maltrato, la princesa Shamsa contactó con las fuerzas de Cambridgeshire y no obtuvo más que silencio.

Han abierto la caja de pandora y la situación es peor de lo que se podría imaginar. No se trata de una lección de padres a hijas, sino de la locura de un hombre cuya maldad ha arrojado hacia las mujeres de su familia. Y la situación continúa en picado en cuanto a gravedad. El Tribunal Supremo de Londres ha sacado a la luz, 20 años después de los acontecimientos, la sentencia que demuestra que Mohammed Bin Rashid Al Maktoum, emir de Dubái, además de intimidar a su sexta esposa (Haya), ha torturado y mantiene secuestradas desde hace años a dos hijas de matrimonios anteriores que intentaron fugarse de Dubái. Una sentencia tan aterradora como impresionante que no solo ha acabado con la reputación del multimillonario jeque, sino que también implica al país de Isabel II.

La princesa Shamsa Al Maktoum intentó escapar al Reino Unido en el año 2000, pero fue capturada en Cambridgeshire por agentes que trabajaban para su padre, quienes le inyectaron supuestamente un sedante antes de ser devuelta a Dubái. Por su parte, la también hija del emir Sheikah Latifa, también intentó escapar en 2002 y en 2018. Intentos también fallidos y con los que solo consiguió, al igual que su hermana, ser capturada y secuestrada por su padre. ¿El castigo? Tortura, maltrato y cautiverio hasta hoy.

Ambas detenciones el poderoso emir las llevó a cabo gracias a sus relaciones con Tony Blair y, ahora, se evidencia que dichos lazos fueron más allá. Informa “The Guardian” que Shamsa había contactado con las fuerzas de Cambridgeshire 17 años después del secuestro. Les pidió ayuda para buscar su liberación pero no consiguió más que silencio hasta la sentencia del Tribunal Supremo. Con esto, los roles de la Oficina de Asuntos Exteriores y la policía de Cambridgeshire en el secuestro de la princesa serán investigados.

Una bomba de relojería que ha puesto en jaque mate al emir y al gobierno de Reino Unido. La investigación se ocultó y la tortura continuó. ¿Quién tomó esta decisión de ocultar una situación como ésta? ¿Por qué lo hizo? Christine Jardine, portavoz de Asuntos Internos de los demócratas liberales ha dicho, según “The Guardian”, que “el Gobierno ahora debe establecer una investigación independiente sobre el papel que desempeñó el Ministerio de Asuntos Exteriores. El pueblo británico debe saber quién tomó estas decisiones y por qué”.