Casa Real

Marie Chantal de Grecia, la reina enjoyada

La princesa Marie Chantal de Grecia
La princesa Marie Chantal de GreciaMARK CUTHBERT©GTRESONLINE

Las joyas han sido históricamente una salvaguarda para las monarquías en el exilio. La reina Isabel II vendió parte de sus alhajas cuando vivía en el exilio en París y Victoria Eugenia hizo lo propio durante su vida en Suiza, lo que mermó considerablemente el joyero español. La llegada a la familia real griega de Marie Chantal Miller, heredera de una de las fortunas más abultadas de los Estados Unidos, se entendió como un matrimonio perfecto. Se ponían así, además, a salvo las joyas de la familia, una importantísima colección de diseños que ahora podrá lucir Marie Chantal al pasar a ser la reina consorte de los helenos. Entre las tiaras que conforman la colección de la reina Ana María, destaca la de esmeraldas de la reina Olga. La reina Federica lució ese conjunto en la boda de Don Juan Carlos y Doña Sofía, para, según cuentan las malas lenguas, darle en las narices a Ena, que le había dicho con anterioridad: «Tú serás muy reina, pero los Borbones saben de dónde vienen. Tú y yo somos unas ‘’parvenu’'. Juan Carlos es el 17 de los Borbones».

La nueva «reina» tiene donde elegir en el joyero heleno, porque a su disposición encontrará también la tiara de hojas de olivo de diamantes y rubíes, proveniente también de la colección de la reina Olga, o la tiara Jedive, un diseño de Cartier que no pudo lucir en su boda Miller por no ser descendiente de la reina Ingrid de Dinamarca. Se tuvo que contentar entonces con la tiara Antique Corsage, más discreta.

Marie Chantal reincorporó al joyero familiar la que es posiblemente su joya más espectacular y que se cree que los griegos vendieron para conseguir efectivo: en los últimos años (y tras adquirir un diseño fringe que ahora luce su hija Olympia) ha llevado la tiara de diamantes de Sofía de Prusia. Tan importante es esta pieza que hasta la propia reina Federica tuvo problemas para ponérsela ya en el exilio y la última vez que se le vio fue en la boda del difunto Constantino. Marie Chantal la portó en 2012, con motivo del 40º aniversario en el trono de Margarita de Dinamarca, consiguiendo convertirse en el foco de todas las miradas. Ahora va a tener donde elegir en el joyero , por lo que se vienen un duelo (que tiene un complejo pasado) en la cumbre entre ella y la Reina Letizia.