Estética

El tratamiento antiedad en Suiza de Don Juan Carlos

Sus frecuentes visitas a ese país tienen como fin mejorar su salud con un tratamiento pionero de medicina deportiva

El Rey Juan Carlos durante el embarque en el puerto deportivo, a 17 de marzo de 2024, en Sanxenxo (Epaña).
El Rey Juan Carlos durante el embarque en el puerto deportivo, a 17 de marzo de 2024, en Sanxenxo (Epaña).Europa Press

Rotundamente, no. Don Juan Carlos continúa residiendo en Abu Dabi. Y no se encuentra ingresado por un problema grave de salud. Que ha estado ingresado en una de las mejores clínicas del mundo, el Hôpital de La Tour, en Ginebra, sí. En este centro, que ha pasado al olimpo del éxito anti-aging, medicina regenerativa y reconstrucción integral biomolecular del paciente (o mejor, huésped), el padre de Felipe VI habría encontrado los tratamientos de vanguardia que necesita, especialmente para la reconstrucción de su regia rodilla, que se resiente cada vez más de sus viejas dolencias.

De paso, Don Juan Carlos se permite gozar de ese concepto tan helvético, único y genuino de hotel hospital, solamente apto para la élite más exclusiva del mundo. Suiza siempre ha estado a la vanguardia de esa medicina que podría denominarse misteriosa y discretamente reconstructiva. Ya hace un siglo, Thomas Mann, en «La montaña mágica», transformó en universal la idea sanadora de los Alpes suizos, esas montañas consagradas y descubiertas para el turismo por Lord Byron.

También el Rey, al parecer siguiendo sabios y sensatos consejos, ha decidido ingresar unos días en la clínica ginebrina. No significa que haya abandonado su costumbre de acudir a la clínica alavesa de Mikel Sánchez, uno de los traumatólogos más reconocidos del país y referente en cirugía artroscópica a nivel europeo. Es, además de amigo íntimo del monarca, el primer médico a nivel mundial en entender el potencial del plasma rico en plaquetas (PRP) y en aplicarlo en traumatología. Ha patentado un tratamiento casi milagroso consistente en tratar alquímicamente el plasma sanguíneo propio y reinyectarlo de nuevo. Los resultados en la regeneración de tejidos tanto óseos como blandos son extraordinarios.

Huesos y dientes fuertes

La inyección de plasma endurece huesos y dientes, blinda cartílagos y médula, hace más fluida la sangre espesa y engorda la disuelta. Combinada con vitaminas, limpia, fija y da esplendor a cuero cabelludo, pelo y cutis. Era inevitable que Don Juan Carlos sucumbiera a la tentación de verse más rejuvenecido.

El Rey Juan Carlos abandona Sanxenxo
El Rey Juan Carlos abandona SanxenxoEuropa Press

Y si necesitase alguna excusa, podría alegar que la clínica vitoriana le queda a medio camino entre su no exilio en Abu Dabi y la espléndida localidad de Sanxenxo, donde participa en sus regatas, con parada gastronómica obligada en Cambados o escapada al gran premio automovilístico de Bahrein.

Es un paciente más

Pero los placeres patrios no le eximen de buscar en Suiza el sosiego que necesitan su espíritu, cuerpo y al alma. En este rincón centroeuropeo, helvético rompeolas entre lo italiano, lo alemán, lo francés, lo austriaco y donde se adivina ya lo eslavo, Don Juan Carlos ha encontrado discreción, anonimato, atención personalizada hasta el paroxismo y un saber tratar y curar a pacientes de trato naturalmente difícil, a menudo millonarios acostumbrados desde niños a hacer su sacrosanta y caprichosa voluntad, astros del cine o del rock, como Mick Jagger, e incluso a políticos de todas las latitudes y colores.

Para cada uno hay un tratamiento antienvejecimiento a su medida. Una cura casi milagrosa contra adicciones como el tabaquismo severo, el alcoholismo, la cocaína o los tranquilizantes. Una terapia efectiva contra la adicción al sexo o al juego. Parte del éxito se basa en la superación del clásico ingreso en una clínica para alojarse el paciente en un coqueto apartamento donde es visitado y tratado por el personal sanitario, guardando ese necesario anonimato.

Regeneración y alivio para sus dolores

La clínica escogida por Don Juan Carlos se caracteriza por brindar una atención multidisciplinaria e integral con un objetivo muy claro: restaurar la calidad de vida. Este sería el motivo que le ha llevado al Monarca a Suiza. Entre sus terapias innovadoras, destaca la crioterapia de cuerpo entero, que consiste en exponer brevemente el cuerpo a temperaturas extremadamente frías utilizando vapor de nitrógeno líquido liberado en una cámara. El frío intenso puede favorecer la regeneración muscular y ayudar a aliviar algunos dolores, como el reumatismo. También conocida como terapia de frío, estimula los termorreceptores de la piel y provoca respuestas hormonales fisiológicas y actúa como vasoconstrictor.