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Los sábados de Lomana: Para estar divina no hay que enseñar tanto

Vestidos de Cristina Pedroche en las Campanadas
Vestidos de Cristina Pedroche en las Campanadas FOTO: La Razón

Estos días próximos prenavideños llenos de fiestas, cenas y almuerzos que continúan con Nochebuena, Navidad, Fin de Año, Año Nuevo y Reyes es un buen momento para hacer recuento de nuestro armario y reflexionar cómo vestirnos, qué debemos desechar y qué prendas tienen que seguir siendo unos básicos intemporales.

Este año que termina ha sido «brilli brilli» y mucha pluma. Plumas de todo tipo y colores; parece que han tenido tanto éxito que vamos a seguir con esta tendencia «emplumadas». Mucha gente me pregunta cómo vestirse estas fechas. Este invierno me está apeteciendo, por encima de todo, los colores claros, el blanco roto es perfecto con los tonos beige y camel. Un pantalón blanco con suéter de cuello alto en el mismo tono es para mí un uniforme. Acompañarlo con abrigo en cuadros blanco y negro, amplio, acogedor. Tampoco debe faltarnos uno camel. Los botines de la marca Sartore son mis favoritos junto con la colección de botas Cuchy que podéis encontrar en Instagram. ¡Magníficas!

Después de la pandemia y el confinamiento nos ha quedado la inercia de ir muy cómodas –terrible tendencia de chándal y zapatillas–, nada que nos cree un esfuerzo añadido, pero esto no puede ser. Debemos volver urgentemente al esfuerzo de vestirnos bien, saber cómo ir en cada situación o evento que se nos presente. Hacerse con un buen fondo de armario con prendas versátiles que podamos mezclar. Complementos que nos levanten el más simple de los vestidos. Ese que no puede faltarnos negro, simple, que nos siente como un guante y al que podemos añadir el broche divino que hará que resulte muy «cool». Por fin se han puesto de moda algo que hace tiempo estoy harta de repetir: bolsos para la tarde/noche pequeños como los mini de Hermés que están arrasando y se han convertido en un objeto de deseo difícil de conseguir por su altísimo precio.

El día de Nochebuena, que normalmente celebramos en casa con la familia, lo ideal es vestirse cómodos, faldas largas de satén con un suéter amplio, suave, en un color radiante, verde esmeralda, rosa chicle, berenjena, morado... También los cuadros son una buena opción en rojo y negro. En los países nórdicos, también en Alemania y Austria, el día más importante es el 25 porque ya ha nacido Jesús. Se visten muchísimo incluso con traje largo y esmoking para el almuerzo de Navidad. Recomiendo ese almuerzo en el Marbella Club si algunos de los lectores se encuentra en la localidad andaluza. Es una maravilla, tanto la comida como el ambiente.

El Fin de Año es donde se cometen más desaciertos por exceso. Hace unos días lo comentaba en la radio. Qué necesidad hay de ponerse enormes escotes y vestidos como si estuviésemos en el Caribe, especialmente las presentadoras de las Campanadas, con el frío que suele hacer esa noche. La ropa de invierno es mucho más elegante, así como las bodas invernales, que me encantan. No siempre es necesario para estar divinas mostrar tanto.

La Reina Letizia en la la bienvenida oficial en Suecia.
La Reina Letizia en la la bienvenida oficial en Suecia. FOTO: Jesus Briones GTRES

Hay algunos consejos que os quiero dar que son fallos de protocolo y he podido observar algunos en el último viaje de la Doña Letizia a Suecia. Si usas guantes debes llevar ambos siempre puestos, no uno sí y otro, no. Si vas vestida de invierno no puedes llevar un tocado de rafia, tampoco se mezclan dos o más pelos de animal juntos. Nuestra Reina, aunque estaba muy guapa, combinó cuello de zorro y plumas en el tocado. Es un fallo de cómo saber vestir en un viaje de Estado.

Yo no soy para nada de las que dice menos es más... Gran tontería. En moda, prefiero el más es más, siempre que esté bien combinado y sea sublime.