Estética

Diego Matamoros se realiza un injerto capilar y muestra el sorprendente resultado

El joven ha querido “frenar” su herencia genética con un micro injerto del que se muestra muy orgulloso

Diego Matamoros, ingresado de urgencia
Diego Matamoros, ingresado de urgenciaInstagram

Diego Matamoros sorprendía esta semana con un nuevo retoque estético. A pesar de que conserva su cabello, el joven ha querido adelantarse a su “herencia genética” y a una posible caída sometiéndose a un micro injerto capilar de 1.100 folículos. Además, ha querido mostrar el proceso para normalizar una situación cada vez más común entre los hombres y que él mismo califica como un tema tabú: “Sí, nos quedamos calvos”, decía.

El hijo de Kiko Matamoros ha destacado que, de esta manera, se unía a la “liga de las remontadas”. “Cuando me rapé el pelo vi que tenía bastantes entradas”, explica en sus redes. Por eso, decidió ponerse en manos de especialistas para cubrir aquellas zonas donde tenía el cabello más débil. “Estoy muy contento con el resultado, fueron siete horas de operación y no tuve dolores”, indicaba orgulloso. A pesar de que sigue hinchado por la operación, asegura encontrarse de maravilla.

“La técnica utilizada es la técnica FUE, es decir, se injerta pelo a pelo. Y lo complementaré con cocktails personalizados infiltrados en el cuero cabelludo para fortalecer la densidad y favorecer el crecimiento”, ha señalado. A sus 36 años, Diego se se encuentra felizmente enamorado de la influencer Marta Rimbau, con la que lleva saliendo más de un año tras su ruptura con Carla Barber. Hace menos de un mes, incluso se animaba a contar cómo habían sido los inicios de su relación.

Diego Matamoros y Marta Rimbau
Diego Matamoros y Marta RimbauGTRES

“Cuando nos conocimos hablábamos hasta las 5 de la mañana por WhatsApp, llamadas de cuatro horas (yo que las odio) y me decía: yo puedo tener pareja pero nunca me iré a vivir con ella, cada uno debe tener su espacio”. Sin embargo, Diego destacaba que poco después, un fin de semana cualquiera, se quedó con Marta y ya no se fue. “Casi un año y medio más tarde, formamos un nuevo hogar y lleva unos días haciendo mudanza”, señalaba.