Ampollas en los pies: cómo prevenirlas y tratarlas con remedios caseros

Con una serie de consejos básicos es posible acelerar el proceso de secado de la burbuja y la desaparición de las molestias

Ha llegado la hora de volver a entrenar en la calle
La mayoría de las ampollas están relacionadas con el uso de calzado inadecuado o con la realización de deportes como el runningLa RazónLa Razón

La vuelta de vacaciones siempre es dura para todos los españoles, el regreso al trabajo, el inicio del curso escolar.... Además, el cambio de indumentaria puede provocar las molestas ampollas en los pies que hacen más complicado el día a día, impiden hacer deporte de manera normal o simplemente pasear. El cambio de las chanclas o calzado deportivo por los zapatos para trabajar, por los del uniforme del colegio o por las zapatillas en la vuelta a la actividad deportiva pueden hacer que los primeros días sean complicados.

Las ampollas se producen por un roce continuo de la piel con alguna parte del calzado, que provoca una burbuja de agua dentro de la piel. es un mecanismo de defensa de la epidermis para proteger el tejido interior.

Para tratar de prevenir este tipo de situaciones, hay que seguir unos sencillos consejos, que evitarán esta molesta situación. En primer lugar, usar un calzado adecuado para cada actividad que se desarrolle. Utilizar calcetines y mantener la piel bien hidratada también son fundamentales. Si nos suelen salir de forma habitual en la práctica de deporte, también podemos proteger la zona con una tirita antes de iniciar la actividad.

Si se toman estas precauciones y no se ha hecho ninguna actividad inusual y la aparición de la ampolla viene acompañada de un dolor agudo en el talón, la causa puede estar en el espolón calcáneo, un crecimiento del hueso del talón en forma de lanza o triangular por una excesiva tracción o sobrecarga de la fascia plantar, que produce calcificaciones y se forma una especie de hueso en el talón que además de dolor agudo, puede aumentar la posibilidad de que se produzcan rozaduras.

Pero no sólo aparecen las ampollas por el rozamiento de la piel. También puede aparecer por quemaduras, por la presencia de hongos en los pies, reacciones cutáneas, alergias, dermatitis o infecciones en la piel como la varicela.

¿Cómo saber cuándo nos va a salir?

Las ampollas en los pies se localizan sobre todo en el talón, pero también pueden salir en el arco plantar o entre los dedos. Si notamos un calor intenso en la zona, observamos que la piel está enrojecida y tenemos algún tipo de molestia en la zona, pronto se nos ablandará y la piel se levantará.

¿Debemos explotar la ampolla?

En este punto, los médicos no se ponen de acuerdo. Algunos son partidarios que la naturaleza siga su curso y otros que consideran que no pasa nada si se explotan y se llevan a cabo los cuidados necesarios. En cualquier caso, según indican desde Podoactiva, cuando una ampolla aparece hay que lavar la zona con jabón y aclarar con agua tibia, secar bien la zona con gasas y aplicar clorhexidina o povidona yodada. Después, recomiendan tapar la zona con una gasa antiadherente (para evitar que se pegue y se dañe más la zona al despegarlo) y cubrir con un esparadrapo de papel, para que la zona pueda transpirar.

Si se revienta o tiene un gran tamaño o si lo hacemos porque nos impide caminar o por la molestia, hay que abrirla y drenarla intentando que la piel no se quite. Si esto sucede y la herida queda al descubierto, sería necesario desinfectarla y colocar un apósito de los que se conocen como “segunda piel” o “piel artificial”, que cubran toda la zona lesionada.

¿Hay remedios caseros para las ampollas?

Existen numerosos remedios para tratar de acelerar la reabsorción de la ampolla y todos ellos relacionados con productos que siempre están muy a mano en cualquier casa.

Agua con sal. Una buena manera de acabar con las ampollas es meter durante un la zona afectada en un barreño de agua caliente con abundante sal. Esto facilitará que las ampollas se sequen sin necesidad de tener que pincharlas y así evitaremos posibles infecciones.

Aloe vera. Esta planta tiene numerosos usos: mejora la elasticidad de la piel, previene las arrugas, puede servir para tratar úlceras bucales o llagas... Y también puede reducir las ampollas. Al ser un antiinflamatorio natural, el gel natural de la planta ayuda a reducir el tamaño de la cápsula de agua y sus propiedades hidratantes aceleran la curación. Hay que tener cuidado con las cremas con aloe vera porque tienen otros componentes que pueden perjudicar la curación.

La vaselina, al igual que ayuda a prevenir la aparición de las ampollas, acelera su curación porque ayuda a que la bolsa de agua se vacíe de forma rápida.

El vinagre es otro de los productos que vale para casi todo. En este caso, el de manzana, mezclado con una cebolla triturada, es un importante antibacteriano que ayuda a evitar infecciones.

El ajo. Pelar un diente de ajo y frotar con la ampolla o simplemente sujetarlo contra la burbuja de agua de 5 a 10 minutos ayudará a acelerar el proceso de secado. También se puede triturar aplicar sobre la ampolla con una gasa o algodón.