Miami

Rosa Benito no logra hablar con Ortega por Jesús Mariñas

«Bonito gesto para quien mientras duró el matrimonio con Rocío no estuvo entre sus preferidas»
«Bonito gesto para quien mientras duró el matrimonio con Rocío no estuvo entre sus preferidas»larazon

Tampoco ella se ha matado insistiendo, acaso porque ya conoce cómo están las cosas. Sigue el enfrentamiento entre los hermanos Ortega Cano, ahora apiñados con el maestro en plena rehabilitación con sesiones diarias de cuatro horas repartidas entre piscina y máquina. Ver cómo avanza le insufla tantos ánimos como la presencia de sus hijos, el mayor hasta ahora oveja descarriada y sin propósito de enmienda. El accidente le hizo dar marcha atrás en permanentes intemperancias que llevaron de cabeza a quien tuvo empeño personalísimo en adoptarlo. Incluso contra la postura de la acaso más advertida Rocío Jurado que impidió el propósito original de José de traerse seis niños de los que tenían hasta las fotos. Todo estaba encarrilado para un prohijamiento masivo. La chipionera aconsejó calma, ir despacio. Fue sabia.

Igual que ahora lo hace ese nuevo símbolo ya mitificado por el fervor televisivo en que se ha convertido Rosa Benito tras triunfar en «Supervivientes», ya sin el rebajador sobrenombre de «venenito» acuñado por Jorge Javier. Pero todavía no se explica, y así me lo cuenta, la casi violenta reacción protestadora de Sonia Monroy.

-Mira que le hice ver que las dos éramos finalistas. Pero no entendió su eliminación y se enrabietó. Sólo era un juego-, pero todos iban a por los 200.000 euros de la recompensa. Rosa ya tiene agenda propia, lo que hay que ver, y ha hecho un reportaje exclusivo para «Lecturas» donde el presentador de «¡Sálvame!» tiene conexión de pasado sentimental. Rosa, mientras, se acostumbra a su nuevo estatus de estrellón mediático ganado con sangre, sudor, paciencia y cierto maquiavelismo desplegado en una convivencia de setenta días como nuevos Robinsones. Veremos cómo la reciben hoy los tertulianos que tanto le zurraron.

-He intentado dos veces hablar con José, pero tiene el teléfono desconectado. Quiero ir a verlo para contarle y saber cómo se encuentra-, bonito gesto en quien durante su matrimonio con Rocío no estuvo entre las preferidas del matador. En contra de lo que era habitual como peluquera personal, dejó de estar con ella en grandes desplazamientos y casi fue eliminada de la convivencia en Miami donde solía aconsejarla para comprar rutilancias indumentarias en tiendas «made in Taiwan». De ahí algunos despropósitos revestidores.