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Tras la reunión con Zapatero

Los sindicatos pactarán primero la reforma laboral y luego irán a la huelga

Díaz Ferrán dice que el país no está para paros y acepta una reforma por decreto. Méndez acusa a Zapatero de convertir en víctimas de su recorte a nueve millones de familias

  • CC OO: lo que menos se necesita ahora es una huelga general
    CC OO: lo que menos se necesita ahora es una huelga general
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

13 de mayo de 2010. 11:47h

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Madrid. 13/5/2010

MADRID- Dos horas y media en La Moncloa fue tiempo más que suficiente para que los secretarios generales de CC OO y de UGT comprobaran lo que ya sabían: que su relación idílica con el presidente del Gobierno es cosa del pasado. Por eso han trazado una «hoja de ruta» ante el recorte social más duro de la historia democrática anunciado este miércoles. Eso sí, prefieren jugar en corto y con prudencia, sin dar pistas al adversario para no malograr los pasos a dar.

Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo intentarán cerrar en los próximos días, probablemente la próxima semana, un acuerdo sobre la reforma del mercado de trabajo. Desean alcanzar un pacto antes de que entre en vigor el severo plan de ajuste de Zapatero el próximo día 1 de junio. Ambos líderes reconocieron ayer que después será más complicado sellar un consenso con un campo de juego embarrado.

Se trata de adelantarse para evitar que el Ejecutivo imponga por decreto una reforma laboral, que incluya un abaratamiento generalizado del coste del despido. Para ello, esperan que el recorte no haya cambiado las reglas del juego del diálogo social y tampoco la disposición de los empresarios al consenso. De hecho, Toxo consideró ayer posible cerrar en «breve» este acuerdo.

No obstante, los empresarios, al amparo de la firmeza demostrada por Zapatero, ahora están dispuestos a aceptar una reforma por decreto. Así lo aseguró ayer el presidente de la CEOE, tras reunirse por la tarde en La Moncloa con Zapatero. Eso sí, prefiere que los cambios del mercado de trabajo se produzcan por consenso.

Mientras, los sindicatos, una vez que hayan conseguido garantizar el acuerdo, prepararán la primera huelga general contra el Gobierno de Zapatero. Pendientes de someterlo a la aprobación de sus órganos de dirección, no descartan hacer coincidir el paro general con la huelga de los funcionarios del próximo 2 de junio. Las centrales son conscientes de que si se juntan ambas convocatorias las posibilidades de éxito aumentarán. De momento, han citado para hoy a sus órganos ejecutivos para decidir el calendario de las movilizaciones hasta llegar a la huelga general.

Y es que los sindicatos tienen claro que este decretazo provocará el efecto contrario que persigue. Méndez y Toxo advirtieron ayer de que «lamentablemente» subirá el paro, al tener un efecto «demoledor» sobre el crecimiento económico en 2011. El líder ugetista acusó a Zapatero de convertir en víctimas de su tijeretazo a nueve millones de familias españolas (seis millones de pensionistas a los que congelarán el salario en 2011 y tres millones de funcionarios a los que bajarán desde junio próximo sus nóminas una media de 5%). Sin contar con que este paquete de medidas dinamitará el Pacto de Toledo, que comenzó su andadura en 1995 fruto del consenso político. «Cómo no va a estar cabreada» la sociedad.

En tono contundente, advirtió al presidente  de que «debería ser objeto de su preocupación pasar a los anales de la historia por este tipo de medidas». Tras no querer pronunciarse sobre si se sentía o no engañado por Zapatero, con quien le une una amistad de hace años, avisó de que el camino es ya diferente y de que se ha quebrado el acuerdo político.

Como botón de muestra del abismo que les separa, mientras los líderes sindicales le propusieron recortar el déficit vía ingresos con una reforma fiscal, Zapatero sólo habló de la caída del gasto. «Ha sido una conversación paralela, que no se ha cruzado ni un solo momento», lamentó Méndez. Por tanto, abandonaron La Moncloa con «una posición clara de defensa de los intereses de los trabajadores» y la decisión «firme» de convocar una huelga general. De lo contrario, son conscientes de que su credibilidad quedaría en entredicho ante la sociedad. Mientras, el presidente del Ejecutivo aseguró respetar, como no podía ser de otra manera, la decisión sindical.


Zapatero saluda la victoria del Atlético.
El presidente del Gobierno rompió ayer el hielo con los secretarios generales de CC OO y de UGT alabando la victoria del Atlético de Madrid frente el Fulham, mientras los reporteros gráficos tomaban imágenes del inicio de la reunión en La Moncloa. Ignacio Fernández Toxo comentó también la hazaña. Sin embargo, Cándido Méndez no se dio por aludido con la conversación del presidente, al que sólo interrumpió para hacerle ver que consiguió contactar con el ministro Miguel Sebastián a las dos de la madrugada. Su rostro reflejaba el «cabreo» que luego dijo tener la sociedad con Zapatero.

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