Georgetown

«Al Príncipe le gustan los bocadillos»

Bañar a las Infantas, disfrutar de un gin tonic con pepino o ver la nueva película española son algunas de las actividades con las que disfruta el Príncipe Felipe y que los españoles desconocemos. Éstas son tan sólo algunas de las anécdotas cotidianas que relatan Carmen Enríquez y Emilio Oliva en «Los Príncipes. Preparados para reinar»

«Al Príncipe le gustan los bocadillos»
«Al Príncipe le gustan los bocadillos»larazon

Un proyecto con el que buscan que «la sociedad les conozca de verdad», asegura Oliva, responsable de información sobre la Casa Real en la Agencia EFE durante ocho años. Durante un año han buscado testimonios de amigos de la pareja, expertos en protocolo, asesores de imagen y políticos como Ruiz-Gallardón o José Bono, que han compartido sus vivencias con la pareja. En total han recopilado 60, sólo les han faltado dos: los de los propios implicados, que «declinaron la entrevista», afirma Enríquez.

La obra trata de huir de los tópicos, de la simpre recurrente frase: «¡Qué preparado está Don Felipe!». «Queremos que el lector sea consciente de que el Príncipe no sólo es tímido, responsable y muy deportista. Sabe escuchar, nos dicen sus amigos de Georgetown», explica la periodista, que ha hecho información de Casa Real durante más de 17 años. El gusto de la Princesa por la lectura es de sobra conocido, así como su perfeccionismo y su constante interés por la última noticia. Desde que se conociera su matrimonio con el Heredero, los medios se han ocupado de sacar a la luz toda su vida, «mentiras incluidas», asegura Enríquez. «Doña Letizia ha cambiado a su marido. Él no deja de sonreír, es más feliz y si le preguntas por su vida conyugal hace un balance muy positivo de los siete años que llevan juntos», comentan los autores. Pero, ni el tiempo ni el amor han cambiado algunas peculiaridades de Don Felipe: «Es un noctámbulo reciclado por las obligaciones, le encantan los bocadillos y en el cine siempre pide palomitas», añaden. Se complementan bien. «Ella es muy vivaz y expresiva, mientras él escucha, es más reflexivo», explica Enríquez.
Descubrimos a Doña Letizia en 2004, cuando, cogida del brazo del que sería su esposo, dejaba, por amor, su trabajo como periodista para convertirse en la futura Reina de España.

Han pasado seis años y salta la duda... ¿Está preparada? «Lleva su propia agenda, que se centra en temas de sanidad, educación e infancia. Y, ni sus mayores detractores le encuentran pegas», añade Enríquez. Los dos periodistas coinciden en la importancia de renovar el protocolo real, aunque no creen que la llegada de la Princesa sea el principal motivo: «Deben amoldarse a una monarquía parlamentaria, más moderna».

La relación de la esposa de Don Felipe con su familia política se ha convertido en una diana para las críticas, sin embargo los autores tratan de restarle importancia: «Los roces dentro de las familias es normal, pero, es cierto, que nos han asegurado que el Rey cree que la Princesa debería haberse esforzado más por encajar en la familia», añade Enríquez.

Lo cierto es que, como explican los periodistas, tanto él como ella están preparados para reinar, a pesar de que «algunas clases altas» no acepten que «una mujer de Valdebernardo haya dado el salto a El Pardo».


La espontánea Leonor
Las Infantas Leonor y Sofía se han convertido en la prioridad de los Príncipes, por eso intentan pasar todo el tiempo posible con ellas: «Él las lleva al colegio por las mañanas, y ella las recoge por la tarde. De la hora del baño, se ocupa sobre todo Don Felipe. Doña Letizia ha comentado varias veces que la conciliación es una asignatura pendiente», dicen Enríquez y Oliva. Además, el libro también incluye una anécdota de la «graciosa» Leonor. «Uno de sus compañeros le preguntó: ‘‘Oye, tú, ¿por qué sales en las revistas que tiene mi abuela?'' Y ella le contestó con mucho desparpajo: ‘‘Porque vivo en la casa de un príncipe''».