Barcelona

Mas eleva el tono y llama a acelerar la «transición catalana»

Cada Diada de Cataluña es una coartada perfecta para proclamar que la independencia está más cerca, que los argumentos para romper con España cada vez son más poderosos. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, no lo dijo ayer tan abiertamente, pero dio sobradas muestras de que su gobierno ha puesto rumbo a la soberanía.

Artur Mas, ayer, durante la celebración de la Diada
Artur Mas, ayer, durante la celebración de la Diadalarazon

Mas considera que la reforma de la Constitución pactada por PP y PSOE, y el ultimátum de la Justicia para que la Generalitat aplique la enseñanza bilingüe están contribuyendo a romper los lazos con el resto de España y que, por tanto, en Cataluña se está imponiendo la idea de despegarse del proyecto autonomista.

«Tal y como se plantean las cosas desde los poderes de Madrid, más bien se refuerza el catalanismo como idea y como movimiento. El concepto de la libertad del país, de la construcción nacional, de la soberanía y el autogobierno se están reforzando», afirmó Mas al término del acto institucional de la Diada en el parque de la Ciutadella.

Desde que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña instó a la Generalitat a principios de este mes a tomar medidas para equiparar el castellano al catalán como lengua vehicular de la enseñanza, el presidente de la Generalitat ha dejado muy claro que su postura es el desafío, es decir, no acatar la sentencia. «Tiene que quedar claro a todo el mundo, y lo digo con cordialidad y respeto, pero también con firmeza, que tenemos un idioma propio, el catalán, y que nosotros defenderemos esta lengua en todo el mundo y por todos los medios posibles», proclamó.

La amenaza que se cierne sobre el sistema de inmersión lingüística está sirviendo, según el presidente de la Generalitat, para acelerar la «transición catalana». Mas hizo una reflexión en el sentido de que está cuajando un deseo de mayor soberanía en Cataluña y aventuró que el proceso es imparable. «La transición nacional debe hacerse a base de esta toma de conciencia personal y colectiva del pueblo de Cataluña. A medida que este sentimiento interior vaya avanzando, la transición nacional hacia una mayor libertad y soberanía irá llegando», dijo.

La cuestión lingüística fue el principal hilo conductor de la Diada de ayer. En el acto del parque de la Ciutadella, a pocos metros del Parlamento catalán, se hicieron numerosas reivindicaciones en el sentido de mantener la inversión. Mas incluso se negó a hacer declaraciones en castellano con el argumento de que era la Diada. El contraste lo puso la presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, que subrayó que no tenía ningún inconveniente en realizar sus manifestaciones en español: «Las verdaderas amenazas para Cataluña y para el resto de España son el paro y la crisis».

Quema de banderas
Por la tarde se produjeron las clásicas manifestaciones independentistas, no exentas de incidentes. Un grupo de encapuchados irrumpió en una de las marchas por el centro de Barcelona y quemó una bandera de España con gasolina. Más tarde, otro grupo incendió una foto del Rey y una bandera española. Los organizadores se desmarcaron de estas acciones.