Londres

«Conocerás al hombre de tus sueños»: Woody Allen no hay futuro

«Conocerás al hombre de tus sueños»: Woody Allen; no hay futuro
«Conocerás al hombre de tus sueños»: Woody Allen; no hay futurolarazon

Dirección y guión: Woody Allen. Intérpretes: Naomi Watts, Antonio Banderas, Josh Brolin, Anthony Hopkins, Gemma Jones. USA-España, 10. Duración: 98 minutos. Drama.


En la secuencia inicial de la última película de Woody Allen, una jubilada desesperada (Gemma Jones), con pinta de haberse saltado excepcionalmente el té de las cinco para hacer una travesura, consulta su futuro con una vidente que se convertirá, a golpe de whisky escocés, en su más estricta guía espiritual. No sería extraño que Allen se identificara con ambas mujeres: una busca una respuesta entre el ruido y la furia de esta vida que no significa nada y la otra es una farsante que regala ficciones mal armadas a quien quiera creerlas. Todos seguimos creyendo a Woody Allen a pesar de que sus películas parezcan cada vez más desganadas, más faltas de aliento, más laxas, quizá porque comprendemos que él continúa empeñado en buscar el sentido de la vida en la fe del artista en sus creaciones, y eso nos conmueve.

De las cuatro películas que ha dirigido en Londres, ésta es la más triste y desoladora: ni uno solo de sus personajes, amenazados por el paso del tiempo, la frustración y el autoengaño, encuentran una salida en la realidad que sea más satisfactoria que la que propone la teoría de la reencarnación, que nos promete que otras vidas fueron o serán mejores. Al contrario de lo que ocurría en «Match Point», ni siquiera los villanos son premiados con la impunidad: culpables e inocentes son castigados por igual por el azar. Lo miserable de sus sueños coincide con la apresurada grisura de su puesta en escena, que Allen resuelve con la falta de convicción de alguien que quiere pasar página, que quiere olvidar a sus criaturas para reencontrarlas en otro universo, en otra vida, tal vez menos nublada, acaso menos cínica para el bien de todos sus fieles seguidores.