Marbella

Pantoja segundo acto

La defensa de la cantante comparó su situación con la de la Infanta Cristina en la tercera sesión del «caso Blanqueo»

De izda. a dcha., Maite Zaldívar, Fernando de Salinas, Julián Muñoz e Isabel Pantoja, ayer en Málaga
De izda. a dcha., Maite Zaldívar, Fernando de Salinas, Julián Muñoz e Isabel Pantoja, ayer en Málagalarazon

Ayer se reanudó, con la misma expectación que en junio, el juicio del «caso blanqueo» en el que están imputados Isabel Pantoja, Maite Zaldívar y Julián Muñoz junto a otras siete personas. La sesión fue bastante técnica, ya que tan sólo intervinieron los abogados de los acusados y únicamente hubo un gran momento de tensión cuando Pantoja hizo su aparición en la sala de la Sección Segunda de la Audiencia de Málaga y tuvo que pasar por delante del ex alcalde de Marbella y Zaldívar. No cruzaron las miradas, incluso Maite volvió la cabeza para evitarla. Tan sólo Julián se atrevió a observarla de reojo. No se dieron ni los buenos días. El morbo estaba asegurado, puesto que este caso no sólo implica la acusación de blanqueo de capitales sino que conlleva tintes del «cuore» debido al triángulo amoroso que tantas horas de televisión y papel cuché han ocupado.

La defensa de la tonadillera, encabezada por José Ángel Galán, comparó ayer la situación procesal de la cantante –como ya hizo ella misma hace unos meses en el programa de Antena 3 «Espejo público– con la de la Infanta Cristina en relación al proceso judicial que investiga a su esposo, Iñaki Urdangarín. Aludió al auto de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca que en su momento rechazó que la Duquesa de Palma declarase como imputada en el «caso Nóos». Insistió en establecer la analogía entre ambos casos para exculpar a su cliente. Cabe recordar que la cantante está imputada por blanquear capitales provenientes del que fue su pareja sentimental y piden para ella tres años y medio de cárcel y una multa de 3,6 millones de euros.

Fue esto lo más destacado de la tercera sesión en la que las defensas volvieron a plantear la vulneración de derechos fundamentales de sus patrocinados. «Esta investigación ha sobrepasado la legalidad. No existe ninguna diligencia de investigación autorizada a la Policía. No había nada ni antes ni después del registro del domicilio de mi cliente, así que cómo es posible que la señora Pantoja pueda estar siquiera imputada», aseguró Galán. También comentó que en la nueva documentación aportada en julio y analizada en estos meses, su cliente no aparece en siete de las once bridas, «ni ella ni nadie de su entorno personal», y las otras cuatro «son irrelevantes», añadió. Por su parte, Miguel Criado, abogado de Julián Muñoz –acusado de blanqueo y cohecho, por lo que piden para él siete años y medio de cárcel y 7,4 millones de euros de multa– puso de manifiesto la vulneración de los derechos fundamentales del ex alcalde de Marbella al argumentar que el proceso «no se ha desarrollado con las debidas garantías. Solicito la inadmisión de determinadas piezas porque ignoramos cómo se ha producido la incorporación de esos documentos al proceso, quién lo solicitó y en qué resolución se acordó su unión como parte del proceso», aseguró en relación a una documentación que llegó de manera anónima al juez con informaciones comprometidas sobre Muñoz y otros impuados en el «caso Blanqueo».

El primero en declarar
La representante del Ministerio Fiscal respondió que «se está invocando que ha sido un proceso injusto, pero entendemos que las garantías que establece nuestra legislación ordinaria se han observado todas y cada una de ellas», para concluir que «en ningún momento se ha producido la vulneración del derecho a un proceso debido con todas las garantías». El abogado defensor de los cuatro imputados de la familia de empresarios Villaroya solicitó a la Sala que se exima de acudir a las sesiones de juicio a estos acusados una vez que hayan testificado, a lo que no se opuso la Fiscalía Anticorrupción ni la acusación particular. Una vez planteadas las cuestiones previas, está previsto que hoy comiencen a declarar los acusados y el primero en hacerlo será el ex alcalde marbellí.
Más cámaras que «fans»
Tampoco en esta ocasión se desplazaron las hordas de «fans» que prometían apostarse a las puertas de la Audiencia de Málaga para acompañar a la tonadillera en este trance. Sólo un reducido número de incondicionales se dieron el madrugón para animarla: «¡Isabel, te queremos y estamos contigo!», gritaban. Ella les sonrió, incluso besó a quien se lo pidió y aceptó un ramo de flores con el que subió las escaleras de la Audiencia. Eso sí, a los periodistas no les dijo ni una sola palabra.