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La formación de Mas pasa de 48 diputados a 60 o 61 / El PP esquiva el «efecto Estatut» y logra hasta dos escaños más que en 2006 mientras el PSC pierde 4 o 5

CiU vencería al tripartito y el PP ganaría terreno en las catalanas

La poca confianza de los ciudadanos en los socialistas sumada a la mala acogida que están teniendo muchas de las iniciativas de los socios de Gobierno de Montilla han hecho que CiU aumente la ventaja respecto a sus perseguidores a pocos meses de que se celebren las elecciones catalanas.

  • CiU vencería al tripartito y el PP ganaría terreno en las catalanas
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

05 de julio de 2010. 01:49h

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Madrid. 5/7/2010

Así se desprende de la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN, que muestra un sorprendente aumento de la formación de Artur Mas y Josep Antoni Duran Lleida, que pasarían de los 48 diputados que obtuvieron en los pasados comicios de 2006 a entre 60 y 61 en el caso de que los ciudadanos catalanes tuvieran que acudir hoy a las urnas. Esto significa que obtendrían el apoyo de 1.128.000 ciudadanos, el 40,4 por ciento del censo, y 192.244 más que en los anteriores comicios.

Una mayoría ésta que les da la llave del Gobierno catalán, pues, entre otros aspectos, CiU consigue como mínimo un escaño más que el tripartito: PSC (32-33), ICV (13-14) y ERC (12-13). Formaciones que de unas elecciones a otras se han ido dejando apoyos en el camino. De esta manera, los socialistas pierden entre 4 y 5 diputados respecto a los anteriores comicios autonómicos, y Esquerra Republicana de Cataluña 8 o 9. ICV es la única formación que lograría entre 1 y 2 escaños más y, además. Traducido a votos, los de Montilla pasan de 796.173 a 619.000; los de Puigcercós de 416.355 a 258.000, y los de Herrera consiguen subir de los 282.693 de 2006 a 292.000, el 10,5 por ciento del censo electoral de Cataluña.

Los populares, por su parte, también logran arañar algunos de esos votos perdidos por las demás formaciones catalanas y apenas sufren el «efecto Estatut», es más, lo esquivan. La formación de Alicia Sánchez-Camacho, a la que no le ha afectado el hecho de haber recurrido el texto catalán y que éste haya sido recortado por el Constitucional, pasaría de los 14 diputados obtenidos en 2006 a entre 15 y 16, aunque no parece muy probable que se llegara a escenificar un pacto con CiU. En número de votos esto supone que el PP pasa de los 316.222 de los anteriores comicios a los 325.000 que obtendría si hoy se celebrasen elecciones, el 11,6 por ciento del total de los votos.

Los grandes derrotados serían los de Albert Rivera, Ciutadans, que perderían los 3 escaños conseguidos en los anteriores comicios catalanes. De 89.840 sufragios pasan a 79.000, apenas el 2,8 por ciento del total, lo que les deja sin representación.

Con estos datos sobre la mesa, CiU tiene en su poder la decisión de formar Gobierno, pues únicamente necesitaría entre 7 y 8 escaños para la mayoría (68). Las negociaciones no se harán esperar, aunque de conseguir CiU esos 61 escaños, podría gobernar –como ya avisó Mas– con mucha tranquilidad y con pactos puntuales. Eso sí, el tripartito parece tener los días contados. Y es que hay muchos datos que muestran el porqué del aumento de CiU. En primer lugar, 69.300 votantes catalanes que en las elecciones de 2006 eligieron la papeleta del PSC la cambiarían ahora por la de CiU. Una formación ésta que, además, se hace con 74.800 sufragios de ex votantes de Esquerra, con otros 2.800 de ex seguidores del PP y con 2.244 del resto de formaciones.

Además, consigue acaparar prácticamente la mitad de los votos de los nuevos electores. De los 176.000 ciudadanos que se estrenarán como votantes en los comicios autonómicos previstos para otoño, 87.500 optarán por la formación de Mas y Duran Lleida. En total, el 21 por ciento de los que hoy votarían por CiU no lo hicieron en 2006.

Abstención
Y también hay que tener en cuenta la abstención, que sufrirá un ligero aumento, pues pasará de un 43,94 por ciento (2.338.166 de ciudadanos) al 46,21 (2.466.500), lo que puede estar relacionado con la desafección de los votantes hacia la política. En el caso de los electores que por primera vez no introducirán una papeleta en la urna, destacan los 112.600 ex votantes socialistas o los 76.500 que en 2006 votaron a Esquerra Republicana de Catalunya y que en esta ocasión no se acercarán al colegio electoral.


La fidelización,  pieza clave

Tres formaciones logran porcentajes de fidelización superiores al 90. La primera de ellas es CiU, que además de tener la llave del Gobierno catalán es la primera en el ránking de seguidores incansables: un 96 por ciento de fieles respecto a los comicios de 2006. A CiU le sigue el PP, quien mantiene al 93 por ciento de sus votantes en los últimos comicios. Y en tercer lugar se encuentra ICV, que consigue retener al 90 por ciento de su electorado. ERC sólo logra conservar al 57 por ciento y el PSOE, al 72.


Ficha técnica
Empresa: NC Report
Universo: españoles de 18 años y más residentes en Cataluña.
Tamaño de la muestra: 1.000 entrevistas telefónicas realizadas entre el 2 y el 3 de julio.
Nivel de confianza y error muestral: para un nivel de confianza del 95,45% (2sigmas), y para P=Q, el error es el 3,16% para el conjunto.
Puntos de muestreo: 89 municipios de las cuatro provincias de la comunidad autónoma de Cataluña.

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