Cataluña

Rajoy supera a un Zapatero escudado en las promesas

La Razón
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MADRID- Mariano Rajoy, de nuevo con corbata granate, y Rodríguez Zapatero, que también repitió el color azul de la suya, volvieron a verse las caras anoche. En este caso fue el candidato socialista el que abrió el debate con un anuncio de propuestas de futuro, sobre todo en el ámbito económico. La primera intervención de Rajoy también reflejó que la batalla para ganar las elecciones se mueve en el terreno de las cifras y en cómo combatir la recesión.

Los dos candidatos reflejaban en sus rostros que el resultado de este segundo enfrentamiento puede ser decisivo. No obstante, tanto Rajoy como Zapatero intentaron trasladar al cara a cara los ejes centrales de sus respectivas campañas. Ayer pusieron de manifiesto, ante millones de espectadores, que deben captar la confianza de los ciudadanos por la vía de las propuestas.

Rajoy se mantuvo en su postura de que el Gobierno de Zapatero ha «dilapidado» la herencia recibida del Ejecutivo popular y no ha sabido tomar medidas efectivas para «combatir la crisis y permitir que los ciudadanos lleguen a final de mes». Explicó, del mismo modo que lo hace en sus actos de campaña, que sus propuestas miran al futuro. La reforma fiscal, las deducciones impositivas por la adquisición de vivienda, el fomento del empleo como priorirad para crear riqueza... Rajoy combatió a su contrincante por la vía de las cifras y de las críticas a su gestión.

Por su parte, el candidato socialista mantuvo su postura defensiva rebatiendo los ataques con gráficos y cifras que demuestran «que hemos logrado situar a España en los principales puestos de la economía mundial».

Durante el debate, Zapatero interrumpió con demasiada frecuencia a Rajoy sin que la moderadora, Olga Viza, terciara para que no se pisaran las intervenciones.

En la pugna por conseguir el máximo de apoyos el 9-M, Rajoy y Zapatero volvieron a protagonizar un duro enfrentamiento a la hora de hablar de política antiterrorista. Rajoy acusó a Zapatero de «engañar» a los ciudadanos al haberse pasado «cuatro años de negociación con los terroristas». Rajoy insistió en el engaño de Zapatero, que contraatacó con cifras: «¿Usted prefiere una política antiterrorista con cuatro víctimas o la anterior -del Gobierno de Aznar- con 238?». La respuesta de Rajoy fue contundente: «No pensé que usted utilizara las cifras de muertos como argumenteo».

Zapatero se comprometió a apoyar la política antiterrorista, «sin condiciones», del Gobierno que salga elegido el 9-M. Por su parte, Rajoy que dará su apoyo a todas las medidas que tengan como único objetivo derrotar a ETA.

En muchos momentos, los dos candidatos pudieron traslucir las horas de preparación que habían dedicado a este segundo asalto. Fueron más concretos en cuanto a datos, más ágiles en las réplicas y hasta tuvieron un mayor control de sus gestos.

Se enzarzaron en aclarar cuál fue el contenido de la primera pregunta que hizo Rajoy a Zapatero en el Congreso, al inicio de la legislatura. El líder popular dijo que desde entonces estaba claro que le preocupaba la situación económica, ya que cuestionaba por este asunto al presidente. Zapatero negó tal pregunta. Comprobado tal extremo, la pregunta en cuestión se centraba en los primeros días de Zapatero como presidente, en la cual Rajoy cuestionaba ya algunos aspectos económicos de la gestión.

Rajoy atacó por el flanco de las malas compañías a Zapatero. Le recriminó que se haya entregado a los nacionalistas radicales e independentistas para llevar a cabo reformas estatutarias que, a su entender, no eran necesarias. Zapatero puso de manifiesto «contradicciones» del PP en este sentido, al recordar que han aprobado cuestiones en el Estatuto de Andalucía que luego han recurrido al Constitucional en el de Cataluña.

Rajoy recriminó a Zapatero que sea su partido el que defienda que en Cataluña se multe a un ciudadano rotular su negocio en castellano. El líder del PP recordó que impulsará una ley para que en cualquier lugar de España sea posible la educación en castellano.

Cerraron el debate con un resumen de propuestas entre las que Zapatero citó las medidas para los jóvenes, creación de empleo y la lucha contra el cambio climático.

Rajoy insistió en las propuestas económicas para conseguir que los españoles lleguen a final de mes. También prometió un pacto contra ETA y recuperar el consenso. Pero Rajoy no se olvidó de la «niña» que necesita una vivienda, una educación de calidad... «Esa niña que mueve mi sentimiento y corazón», dijo Rajoy..