Bachelet exige la liberación de todos los presos políticos en Venezuela

La alta comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas denuncia violaciones de los derechos humanos en varios países de Latinoamérica

Una lista extensa que incluye torturas, presos políticos y, en general, abusos contra los derechos humanos. Desde su “cómoda trinchera” de Ginegra, la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, no dejó “títere con cabeza”. Incluyendo en su país. Aunque como siempre, algunas naciones se quedaron en el tintero. Se trata de un informe lapidario que muestra incluso retrocesos en la materia.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos mostró ayer preocupación por las amenazas a las libertades fundamentales en Venezuela, Colombia, Nicaragua, Guatemala y Honduras, lo que fue recibido con protestas de estas delegaciones ante el Consejo de Derechos Humanos.

Se refirió a las vulneraciones y pidió mayor atención a las causas que desataron olas de protestas en países como Chile y Ecuador.

“En Chile y Ecuador, como en otros países, hay una necesidad de garantizar que se fijen responsabilidades por las violaciones de derechos humanos perpetradas durante las protestas”, dijo, y agregó que “debe atenderse la razón de éstas, qué es la desigualdad”.

Por otra parte, la ex mandataria también manifestó su preocupación por el escenario en Bolivia a raíz de la crisis política que inició con la renuncia del ex presidente Evo Morales, donde hasta la fecha hay 35 muertos y 800 heridos a causa, “la mayoría de ellos en operaciones del Ejército y la Policía”.

En tercer lugar, Bachelet mencionó en su discurso la situación en Brasil, donde aseguró que están proliferando “ataques e incluso asesinatos contra defensores de derechos humanos, muchos de ellos líderes indígenas” en un contexto marcado por el retroceso de las políticas de protección del medio ambiente y las minorías: “También hay un aumento de las requisas de tierras de indígenas y afrodescendientes, y esfuerzos por deslegitimar el trabajo de la sociedad civil y sus movimientos”, cerró.

Sobre Venezuela, Bachelet destacó un aumento de la colaboración entre el Gobierno de Nicolás Maduro y su oficina, pero recordó que el comité de coordinación entre ambas partes he recogido más de 130 casos de presuntas violaciones de los derechos humanos contra personas detenidas.

"Reitero mi llamado a liberar incondicionalmente a todas las personas detenidas por motivos políticos, incluyendo a través del cumplimiento de opiniones emitidas recientemente por el Grupo de Trabajo de detención arbitraria”, ha dicho Bachelet durante el 43º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

A este respecto ha “tomado nota” de la excarcelación de 14 personas durante el pasado mes de enero. Sin embargo, Foro Penal, una ONG venezolana dedicada al seguimiento de la población penitenciaria, cifra en al menos 351 los presos políticos en el país, entre ellos 120 militares y un adolescente.

También denunció la situación en los centros penitenciarios. Los representantes de la oficina de Bachelet en Venezuela han podido realizar varias visitas a cárceles en las que han entrevistado a 28 personas “de manera confidencial”, documentando “más de 130 casos de presuntas violaciones de Derechos Humanos de personas privadas de la libertad”.

El equipo de Bachelet ha remitido estas denuncias al Comité de Coordinación, “un mecanismo de protección interinstitucional” establecido en conjunto con la ONU, “para su acción”. “Agradezco la cooperación de las autoridades y reitero la solicitud de acceso a los centros de detención de los servicios de Inteligencia”, recalcó.

Acerca de Colombia, Bachelet expresó su preocupación por el uso del Ejército para contestar las protestas sociales.

Fue especialmente dura con Nicaragua. Afirmó que, desde la presentación de su último informe sobre ese país en septiembre de 2019, “las violaciones de derechos humanos no han cesado, en el marco de un contexto político y social extremadamente complejo”.

Por último tuvo críticas respecto a la política de migración restrictiva de EE.UU. “Causa graves preocupaciones en materia de los derechos humanos", dijo Bachelet. A su vez, destacó lo alarmante de la situación de los menores de edad bajo custodia. Estas declaraciones se realizan días después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, prorrogara, por un año, la declaración de emergencia nacional en la frontera sur, ante la afluencia de migrantes.