Bill Clinton confiesa los detalles de su relación con Mónica Lewinsky

El expresidente recuerda lo que le llevó cometer una infidelidad, cómo se lo contó a su mujer y las consecuencias que tuvo para la pareja

Monica Lewinsky junto a Bill Clinton, en una imagen de archivo
Monica Lewinsky junto a Bill Clinton, en una imagen de archivo

El ex presidente norteamericano Bill Clinton, de 73 años, se vio salpicado en 1998 por un escándalo sexual con Monica Lewinsky, una de las becarias de la Casa Blanca. Clinton tenía 49 años y Monica, 22, y tuvo tal repercusión que el ex presidente fue sometido por la Cámara de Representantes a un juicio político por perjurio del que fue absuelto. Lewinsky primero negó los hechos pero posteriormente confesó que llegó a tener relaciones sexuales con Clinton hasta en nueve ocasiones entre 1995 y 1997 y la reacción de los medios de comunicación hicieron que Lewinsky se sintiera “la mujer más humillada del mundo”.

Más de 20 años después de los hechos, Bill Clinton ha hablado abiertamente en un documental sobre su mujer de lo que ocurrió durante esos años, las razones que le llevaron a tener una infidelidad, su relación posterior con su mujer Hillary y las consecuencias que tuvo en su pareja. El ex presidente indicó que la relación con Lewinsky le ayudó a superar sus problemas personales. Clinton tenía una gran presión en la Casa Blanca e indicó que sus encuentros con la becaria le sirvieron “para controlar sus ansiedades”. Cuando se le preguntó por qué lo hizo, Clinton reveló estar en la Casa Blanca supone una gran presión y que eso le llevó a “querer una distracción”. “Sientes que te estás tambaleando y había algo que me podría distraer durante un tiempo y eso fue lo que sucedió”, añadió.

Clinton saludando a Monica Lewinsky en la fiesta de Navidad, el 16 de diciembre de 1996
Clinton saludando a Monica Lewinsky en la fiesta de Navidad, el 16 de diciembre de 1996

Para Clinton, “Todos tenemos presiones, decepciones y miedos durante nuestra vida. Y lo hice para controlar mi ansiedad durante años. Ahora soy una persona diferente a la que era hace 20 años. Sea lo que sea, lo que hice estuvo mal. ¿Cómo pude pensar en hacer la cosa más estúpida del mundo y hacerla? No es una defensa, es una explicación. Me siento horrible".

Cuando se destapó el escándalo, recuerda, habló con su mujer y le contó “exactamente lo que sucedió” y que “se sintió muy mal por haberlo hecho”. “Fui, me senté en la cama y hablé con ella. Le dije exactamente lo que sucedió y cuando sucedió. Le dije que me sentía fatal por lo ocurrido", explicó.

La reacción de Hillary fue pedirle que tenía que explicárselo a su hija Chelsea, que acababa de cumplir los 18 años. “Me dijo que tenía que contárselo a nuestra hija y lo hice. Fue terrible".

La infidelidad provocó un tsunami no sólo político sino familiar. Bill y Hillary decidieron ir a terapia después de lo sucedido, una experiencia que para el ex presidente fue “la cosa más difícil que tuve que hacer, pero fue necesaria. Ella (Hillary) lo merecía, Chelsea lo merecía y yo lo necesitaba".

Sobre Lewinsky, dijo que "me siento fatal por el hecho de que la vida de Monica Lewinsky quedara marcada por lo que ocurrió y es injusto. A lo largo de los años, la he visto intentar tener una vida normal y no lo ha tenido fácil”.

Por su parte, Hillary, de 72 años, explicó lo que sintió cuando su marido le confesó la infidelidad: "Estaba devastada. No me lo podía creer. Personalmente me hizo mucho y no podía entender por qué me había mentido. Fuimos a un consejero y tuvimos discusiones dolorosas, muy dolorosas”.