Isabel II, en su discurso a la nación: “Esta vez es diferente, pero tendremos éxito"

La reina se dirige a los británicos desde su confinamiento en el castillo de Windsor: “Estaremos juntos de nuevo”

Isabel II, de 93 años, mandó este domingo un discurso a la nación en el que instó a los británicos a sobreponerse al tiempo de «dolor» y «enormes cambios» que ha traído la pandemia del Covid-19. Pese a su largo reinado –son ya 68 años como jefa de Estado– la monarca solo se había dirigido, hasta la fecha, en cuatro ocasiones al pueblo, aparte del tradicional discurso de Navidad. Por lo tanto, la decisión del Palacio de Buckingham denota hasta qué punto se considera que el Reino Unido está viviendo circunstancias excepcionales.

«Espero que en los años venideros todo el mundo pueda estar orgulloso de cómo respondió ante este desafío. Y que los que vengan después de nosotros comprueben que los británicos de esta generación fueron tan fuertes como cualquier otra. Que nuestros atributos de autodisciplina, determinación calmada y con buen talante y nuestra compasión de los unos por los otros sigan siendo los que caracterizan a esta nación», matizó la soberana, quien lleva desde el pasado 19 de marzo confinada en el Castillo de Windsor, junto a su marido, el duque de Edimburgo, de 98 años.

Isabel II recordó el mensaje que dio con solo 14 años, junto con su hermana, también desde el castillo de Windsor, durante los bombardeos nazis enla II Guerra Mundial que obligaron a separarse a familias. «Estaremos juntos de nuevo», resaltó ahora.

«Si bien nos hemos enfrentado a desafíos antes, este es diferente», añadió. «Esta vez nos unimos con todas las naciones del mundo en un esfuerzo común, utilizando los grandes avances de la ciencia y nuestra compasión instintiva para sanar. Tendremos éxito, y ese éxito nos pertenecerá a cada uno de nosotros», añadió.

La reina dijo que deberíamos sentirnos tranquilos de que, si bien aún nos queda más por soportar, volverán mejores días: estaremos con nuestros amigos nuevamente; estaremos con nuestras familias nuevamente; nos volveremos a ver».

Debido a la avanzada edad de la monarca, la BBC extremó precauciones y, según reveló la cadena pública, un solo operario de cámara, equipado con protección similar a la que usa el personal sanitario, estuvo con ella para realizar la grabación guardando en todo momento los dos metros de distancia de seguridad.

El resto del equipo estuvo en una sala contigua, desde donde daba las instrucciones a través de altavoces. La reina no tiene estos días apenas contacto físico con nadie de servicio, ni tampoco con los propios miembros de la Familia Real, ya que el príncipe Carlos, 71 años, dio positivo la semana pasada.

La Casa Real aseguró que el mensaje a la nación buscaba un tono muy personal, por lo que Isabel II jugó un papel importante en la redacción. «Os hablo en un tiempo con desafíos cada vez mayores. Un tiempo en el que la vida de nuestro país se ha visto alterada, que ha traído dolor a algunos, dificultades financieras a muchos y enormes retos para el día a día de todos nosotros», matizó la monarca quien quiso rendir homenaje al personal del Servicio Nacional de Salud (NHS, en sus siglas en inglés) y a todos los trabajadores en primera línea de batalla contra la pandemia que, al cierre de esta edición había dejado 4.934 fallecidos (621 de ellos en las últimas 24 horas).

Asimismo, la monarca agradeció a aquellos ciudadanos que están siguiendo las normas y permanecen confinados en sus hogares. Desde hace varios días, Palacio estaba en conversaciones con el Gobierno para valorar cuál sería el momento más efectivo para que realizar la intervención.

El hecho de que fuera el domingo es muy significativo, ya que el Ejecutivo está valorando endurecer las medidas de la cuarentena. El ministro de Sanidad, Matt Hancock, adelantó ayer que si no se cumplían las normas se prohibirá a los ciudadanos salir a la calle una vez al día a realizar deporte –como se permite ahora– ya que muchos están aprovechando la excusa para disfrutar del ansiado sol. Aunque el confinamiento está previsto hasta el 13 de abril, Downing Street recalca que se está continuamente revisando el escenario.

La soberana ha reservado en las últimas décadas este tipo de intervenciones para momentos de especial gravedad. La primera vez que se dirigió a la nación en este formato fue en 1991, durante la Guerra del Golfo, cuando pidió a los británicos que rezaran por el éxito de las Fuerzas Armadas «con el menor coste en vidas humanas y sufrimiento posible».

En 1997, antes del funeral de la princesa Diana de Gales, la monarca recordó a la que fuera esposa de su hijo Carlos como «un ser humano excepcional y maravilloso» que «tanto en los buenos como en los malos tiempos nunca perdió la capacidad de sonreír». En 2002, tras la muerte de la Reina Madre, cuando ataviada de negro agradeció al país el «amor y el honor» mostrado. Y la última en 2012, con motivo de su 60 años de reinado, cuando señaló estar «profundamente conmovida» por las muestras de cariño.