Llega el corte de pelo estilo “coronavirus”

La capital de Kenia ha cambiado las extensiones y el pelo sintético por las trenzas en punta por las restricciones económicas y para concienciar del peligro de la pandemia

Stacy Ayuma is seen after plaiting with the "coronavirus" hairstyle, as a fashion statement against the spread of the coronavirus disease (COVID-19) in Kibera, Nairobi
Stacy Ayuma, de 8 años, no ha dudado en ponerse el nuevo corte de pelo "coronavirus", de moda en un salón africano de NairobiTHOMAS MUKOYAReuters

Nuestro inefable Covid-19 ya está instalado, a nuestro pesar, en nuestras vidas y en todos los aspectos de ella. Nos ha obligado a cambiar nuestras costumbres, nuestra apariencia y se ha creado una cuenta de Twitter. No ha de extrañarnos entonces que se haya puesto de moda entre las niñas de la capital de Kenia, Nairobi, que ha resucitado un estilo de corte de pelo que ahora se llama “coronavirus”, pero que durante muchos años fue la moda en África antes de la llegada de las modas importadas de todo el mundo.

Stacy Ayuma, de 8 años, es una de las niñas que ha querido unirse a un movimiento que es más que una moda. Caminando por las calles de Nairobi se ha acercado hasta la peluquería improvisada en el barrio marginal de Kibera en el centro de la capital keniata. Allí Sharon Refa, una peluquera de 24 años y dueña del salón de belleza Mama Brayo, va trenzando el pelo de decenas de niñas que se acercan a su local, hasta darle una forma alargada y picuda a modo de antena, similar al del virus que nos asola en la pandemia global. Pero resulta que esta estilista no ha inventado nada, sino que ha recuperado un estilo de corte de pelo muy popular en África hasta hace muy pocos años, cuando se impuso la tendencia que venía de países como India, Brasil o China, y que permitía incorporar al propio cabello extensiones y pelo sintético.

En la foto, Gettrueth Ambio,  de 12 años,(centro), Jane Mbone, de 7, (dcha.), y Hamida Bashir, de 3, (izda.)se dejan hacer en el salón de belleza Mama Brayo en el barrio de Kibera,
En la foto, Gettrueth Ambio, de 12 años,(centro), Jane Mbone, de 7, (dcha.), y Hamida Bashir, de 3, (izda.)se dejan hacer en el salón de belleza Mama Brayo en el barrio de Kibera,Brian IngangaAP

En su origen, y también ahora, este nuevo “coronavirus hairstyle” ha corrido como la pólvora porque se trata de una técnica muy barata, antes por ahorrar y ahora porque son grandes las restricciones económicas. Además, este llamativo estilo de peinado quiere crear conciencia sobre los contagios de coronavirus. “Algunos adultos no creen que el coronavirus sea real, pero la mayoría de los niños pequeños desean desinfectar sus manos y usar máscaras. Muchos adultos no hacen esto, y es por eso que se nos ocurrió el peinado corona ", dice Refa.

Margaret Andeya junto a sus dos hijas tras salir de la peluquería de Mama Brayo
Margaret Andeya junto a sus dos hijas tras salir de la peluquería de Mama BrayoBrian IngangaAP

En declaraciones a AP, Margaret Andeya, una habitante local explicó que intenta luchar para llegar a final de mes y que conseguía dos objetivos en uno, contentar a sus hijas y ahorrarse un dinero en peluquería. “Este peinado es mucho más asequible para personas como yo que no pueden pagar los peinados más caros que existen, pero que aún quieren que nuestros hijos se vean elegantes”, le dijo Andeya a Associated Press. El corte cuesta alrededor de 50 shillings, la moneda keniata, equivalente a unos 50 centavos de dólar hacerse el “coronavirus”, frente a los 5 dólares de un corte tradicional.

Stacy Ayuma gets plaited with the "coronavirus" hairstyle, designed to emulate the prickly appearance of the virus under a microscope as a fashion statement against the spread of the coronavirus disease (COVID-19) in Kibera, Nairobi
Stacy Ayuma, intenta permanecer quieta mientras le llevan a cabo las trenzas similares a la membrana exterior del covid 19THOMAS MUKOYAReuters

El truco está en el que el trenzado utiliza hilos baratos para conseguir el efecto. Primero se separa el cabello en al menos 12 partes diferenciadas mientras lo van retorciendo y lo envuelven con un hilo negro hasta que que quede como una antena hecha de papel de plata. Otra peluquera, Diana Andayi, le explicó a Reuters que también se ha apuntado a la moda porque “es simple y muy barato que cada persona lo haga”. Los salones de belleza pueden permanecer abiertos bajo las restricciones de Kenia y el cierre voluntario estaba fuera de discusión, dijo Andayi, que compartió con la agencia que “es una vida dura. Necesitamos apresurarnos todos los días para poder tener comida en nuestras mesas”.

Según los datos de la Universidad Johns Hopkins los contagios en Kenia no han alcanzado los 700 casos (672) y el número de muertes solo asciende a 32 personas.