EE UU y China trasladan su pugna a la OMS

Trump amenaza con salirse del organismo internacional y Xi Jinping le afea que trate de desviar la atención sobre su gestión de la pandemia

Ghebreyesus, WHO director general attends virtual 73rd World Health Assembly in Geneva
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, interviene en la asamblea virtual de la organización este martes en GinebraCHRISTOPHER BLACK/WHOReuters

La que pasará a ser recordada como la asamblea más convulsa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) finalizó este martes superándose a sí misma en el grado de crítica con el que arrancó y sin alcanzar un acuerdo de mínimos entre su pliego de conclusiones.

Un mero compromiso, por el cual la OMS evaluará su gestión del coronavirus una vez remita la crisis sanitaria, fue la conclusión final. Algo que podría haber sido un aceptable punto de partida para hacer frente a la pandemia de no ser por la amenaza lanzada por Donald Trump y que acabó por ensombrecer las escuetas esperanzas que se pusieron en la cita.

En una carta de cuatro páginas plagada de acusaciones a la OMS, el presidente estadounidense defendió que la proximidad de Naciones Unidas a China provocó la propagación del coronavirus por todo el mundo y terminó con un ultimátum: “Si la OMS no se compromete a importantes mejoras sustantivas en los próximos 30 días, haré permanente mi suspensión temporal de fondos y reconsideraré nuestra afiliación al organismo”, advirtió Trump en la misiva dirigida al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

No contento con la amenaza, Trump anunció que su Gobierno y Tedros “han iniciado ya conversaciones sobre cómo reformar la organización”, pero añadió que “no hay tiempo que perder” y que “es necesario actuar rápidamente”.

El mandatario estadounidense censuró lo que en su opinión es “una alarmante falta de independencia de la OMS de China” y detalló que las reformas que Washington reclama pasan por desvincularse de Pekín. “La única forma de avanzar para la OMS es si realmente es capaz de demostrar independencia de China”, escribe Trump en la carta, que recopila un listado de agravios atribuidos a Pekín y Tedros por su gestión de la pandemia del coronavirus.

El 14 de abril el presidente estadounidense ordenó congelar los fondos que Estados Unidos, como principal donante, aporta a la OMS mientras revisaba el rol del organismo en lo que definió como “el grave mal manejo y encubrimiento de la expansión del coronavirus”. En la misiva, Trump dio por concluida esta “revisión” con la que Estados Unidos “confirmó muchos de los serios problemas” que había planteado.

Curiosamente, el mandatario americano redobló su cruzada contra la OMS el día en el que Estados Unidos superó los 90.000 muertos por coronavirus y más de 1,5 millones de casos confirmados, convirtiéndose así en el país más afectado, de lejos, por la pandemia.

Respuesta de China

Al otro lado de las acusaciones, China aceptó que se lleve a cabo una investigación en su territorio de la OMS sobre el nuevo coronavirus, en tanto sea bajo escrutinio justo y objetivo. El escrutinio al gigante asiático se suma a la petición de la Unión Europea (UE) y Japón durante la asamblea, en la cual se mostró de nueva cuenta el apoyo a la agencia de las Naciones Unidas como autoridad médica en medio de la pandemia.

No obstante, el portavoz chino Zhao Lijian indicó que no se trata de ceder a investigaciones acusatorias como las que promueve Australia de forma independiente sobre los orígenes del patógeno detectado por vez primera en la ciudad central de Wuhan, en la provincia de Hubei. “No es lo mismo", indicó el diplomático, que además señaló que, al igual que el presidente Xi Jinping, la OMS ha tenido un papel crucial en la lucha contra la nueva cepa viral. Incluso aseguró que esta organización es la que mayores aportes ha hecho para paliar la crisis sanitaria con su respuesta global.

El único punto de acuerdo vino protagonizado por la Unión Europea que, junto a países como México, Australia, Japón, Rusia, India o Brasil, pidieron revisar entre otros puntos “las acciones de la OMS, sus respuestas en el tiempo durante la pandemia, y sus recomendaciones a la hora de prevenir, hacer preparativos y mejorar la capacidad de respuesta”.

Financiación sostenible

La resolución aprobada también pide que la comunidad internacional “proporcione financiación sostenible a la OMS para garantizar que pueda responder plenamente a las necesidades de salud pública en la respuesta mundial a la COVID-19”. En esta línea, varios países pidieron en los dos días de reuniones más refuerzos a la labor del organismo, entre ellos España, que por boca de su presidente Pedro Sánchez pidió dar a la organización “herramientas para reforzar su liderazgo”.

Otro líder de uno de los países más golpeados por la pandemia, el primer ministro italiano Giuseppe Conte, añadió que tras una crisis para la que la comunidad internacional “no estaba preparada” hay que “favorecer el intercambio de información, identificar buenas prácticas y dotarse de sistemas de detección temprana”.

La resolución final reclamó por otra parte que haya un “acceso oportuno y sin trabas” de todos los países a los futuros tratamientos, vacunas y otras tecnologías que se descubran para combatir contra la COVID-19. Estados Unidos, uno de los países donde la investigación de una posible vacuna está más avanzado especificó que la cesión de estas tecnologías debe ser voluntaria y temporal.