El sospechoso del caso Madeleine llevaba trajes de baño de niña en su furgoneta

Christian Brueckner se deshizo de cerca de 8.000 archivos de pornografía infantil en la casa de campo en la que vivía

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La policía alemana que investiga la desaparición de Madeleine McCann sigue señalando a Christian Brueckner como el principal sospechoso del secuestro y asesinato de la joven británica el 3 de mayo de 2007. A pesar de que el abogado de Brueckner indicó que su cliente niega tener ninguna vinculación con el caso, los agentes siguen recopilando pruebas y cada vez más clarificadoras. A Brueckner, en prisión en Alemania por un caso de tráfico de drogas y por la violación de una septuagenaria norteamericana en 2005, se le relaciona con una serie de casos sin resolver de niños desaparecidos en el Algarve, en Bélgica e incluso en países Bajos, además de varios casos de abusos sexuales a menores en Portugal en los años anteriores a la desaparición de Maddie. También se le imputan asaltos y violaciones de varias turistas británicas.

Brueckner llegó a el Algarve en 1999 y se instaló en una casa de campo a escasos kilómetros de Praia da Luz, lugar en el que pasaban sus vacaciones los McCann. Varios meses antes de la desaparición de Madeleine, Brueckner abandonó la casa y se instaló en una caravana Volkswagen. Tras la desaparición de Madeleine, Brueckner viajó por Europa y estuvo en Italia y en Alemania, donde finalmente fue detenido. En su país vivia en una caravana Tiffin Allegro, que está siendo investigada por las autoridades.

Según publica la prensa británica, en esa furgoneta han encontrado numerosos artículos de ropa de niña, entre los que se encontraban trajes de baño. Además, encontraron en su casa abandonada en Alemania, junto a los huesos de un perro muerto, seis memorias USB con 8.000 imágenes de pornografía infantil.

La existencia de esta autocaravana estilo Winnebago se dio a conocer el pasado lunes en un documental emitido en Alemania el pasado lunes. Esta autocaravana nunca llegó a estar en Portugal vio en Portugal, donde tenía una otra, estilo Volkswagen, y un Jaguar negro.

En Portugal, los amigos de los padres de Madeleine, acusaron a la policía alemana de “jugar” con la pareja al no revelar qué evidencia tienen de que la niña ya no está viva.

El fiscal alemán Hans Christian Wolter confirmó que había escrito a la pareja diciendo que Madeleine estaba muerta, pero sin revelar cómo se sabía esto. En cambio, los McCann respondieron que ellos no tienen conocimiento de la carta.

Paralelamentem las autoridades portuguesas han relanzado la investigación ante las nuevas evidencias y han ofrecido inmunidad en el juicio a todo aquel que presente pruebas que lo incriminen.

Y en medio de todo está el proceso judicial, que podría permitir su liberación después de que fuera extraditado a Alemania por un delito y luego fuera juzgado por otro. El 16 de julio se conocerá la decisión judicial. Brueckner fue llevado a Alemania para ser juzgado por tráfico de drogas y finalmente se le llevó ante la justicia por la violación de una turista norteamericana.

Hay tres posibles resoluciones sobre la mesa: La primera es que los portugueses podrían dar un permiso retrospectivo para la extradición por el cargo de violación, de modo que la condena se mantenga y Brueckner deba cumplir los 7 años de condena. La segunda es que el Tribunal de Justicia ordene la repetición del juicio. Y la tercera es que el tribunal declare nula la sentencia y Brueckner deba ser liberado y, lo que es peor, no pueda ser detenido de nuevo por el mismo delito, lo que le permitiría salir del país y viajar a alguno en el que no existan órdenes de extradición.