La Policía de Portugal insiste en que Madeleine McCann fue asesinada por sus padres

El fiscal alemán critica a las autoridades lusas y se niega a compartir con ellas las novedades del caso

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El caso de la desaparición de Madeleine McCann va a continuar dando giros inesperados en las próximas semanas o meses. La investigación que durante años estuvo en manos de la Policía portuguesa y británica, ha pasado a ser controlada por las autoridades alemanas, que parece que tienen claro lo que pasó.

Sin embargo, no tienen las evidencias suficientes para acusar formalmente al alemán Christian Brueckner, de 43 años, y todos los indicios conducen a sus vehículos y a una casa de campo situada cerca de Praia da Luz, en la que una imagen de satélite de la Nasa sitúa la furgoneta del principal sospechoso, días después de la desaparición de Maddie. En esa imagen se puede ver la existencia de varios pozos profundos en los que se pudo deshacer del cadáver.

Además, en la vivienda, bautizada como “la vieja escuela” por el dueño, de origen británico, Brueckner pasó seis años y cuando decidió marcharse a vivir a una furgoneta Volkswagen Westfalia, muy popular entre los hippies, dejó la casa en unas condiciones deplorables. Con material informático por el suelo, baúles con ropa y pelucas, muebles tirados, basura por todas partes...

Madeleine McCann y el sospechoso de su desaparición, Christian Brueckner
Madeleine McCann y el sospechoso de su desaparición, Christian BruecknerBildLa Razón/Diario Bild

Con toda esta información dada a conocer en los últimos días, ¿porqué las autoridades portuguesas no han registrado ya esos lugares y han comenzado a realizar nuevas investigaciones? Bien sencillo, porque están a la espera de que los investigadores alemanes les den el ok para ponerse a trabajar.

Sin embargo, detrás de esto hay una serie de problemas no resueltos entre las policías de los distintos países. No se fían unas de las otras. Los alemanes piensan que los agentes portugueses pueden perjudicar en la investigación. Mientras que los portugueses siguen estando convencidos que Kate y Gerry McCann, padres de Madeleine, están implicados en la desaparición y muerte de la pequeña Maddie el 3 de mayo de 2007.

A Volkswagen camper van, used by a suspect who may be connected to the disappearance of the British child Madeleine McCann 13 years ago, is seen in this undated handout image released by the UK Metropolitan Police
Imagen de la furgoneta en la que Brueckner vivió durante los meses previos a la desaparición de MadeleineUK METROPOLITIAN POLICEReuters

Hans Christian Wolters, fiscal del estado de Braunschweig, anunció hace una semana que hay evidencias suficientes que demuestran que Madeleine McCann fue secuestrada y asesinada poco después por Brueckner, que cumple condena por la violación de una septuagenaria norteamericana en 2005 y por un delito de tráfico de drogas.

El fiscal sabe que Brueckner le dijo a su novia el día antes de la desaparición de la pequeña británica de tres años que “tenía que hacer un trabajo horrible que cambiará mi vida” y le anunció que dejarían de verse durante un tiempo. Además, su teléfono le sitúa cerca de los apartamentos de Praia da Luz donde se alojaban los McCann una hora antes de la desaparición de Maddie. Brueckner recibió una llamada de media hora de alguien con un teléfono portugués que no ha logrado ser identificado. Además, un testigo le sitúa muy cerca de los apartamentos y ahora le identifica como el hombre que vio aquella noche de lejos con un niño en brazos.

Wolters ha pedido la colaboración ciudadana para tratar de lograr algún avance que impida que el principal sospechoso vuelva a salir a la calle tras cumplir su condena. El fiscal ya sabe que Brueckner no va a hablar del caso Madeleine y así se lo ha hecho saber su abogado.

Apartment where three-year-old Madeleine McCann disappeared in 2007, in Praia da Luz
A man walks next to the apartment where three-year-old Madeleine McCann disappeared in 2007, in Praia da Luz, Portugal, June 5, 2020. REUTERS/Rafael MarchanteRAFAEL MARCHANTEReuters

Pero la pregunta que todo el mundo se hace es por qué pide la colaboración ciudadana y no se trasladan a Portugal a buscar el cuerpo de la niña.

El fiscal alemán ha dejado claro que la relación con las autoridades portuguesas no son del todo buenas. En primer lugar, porque, según afirma, nuestro país vecino sigue pensando que los padres de Madeleine McCann la mataron. Además, calificó la relación de trabajo entre ambos países como “engorrosa”."El trabajo es lento” ya que ambas partes tienen opiniones diferentes sobre lo que le sucedió", indicó.

Wolters afirmó que en la actualidad el caso Madeleine se trata de una “investigación alemana” y que se le trasladarán las evidencias a la policía portuguesa cuando sea el momento apropiado, informa “The Telegraph”. Asimismo, indicó que tiene evidencias que sugieren que mató a Madeleine en Portugal poco después de su secuestro. “No tenemos evidencia de que haya retenido a Maddie durante algún tiempo. Personalmente creo que fue asesinada poco después de su desaparición”, dijo.

La policía portuguesa ha sido el centro de numerosas críticas por su forma de llevar el caso. De hecho, Kate y Gerry Mccann fueron calificados como imputados de forma oficial durante 10 meses.

Al comentar sobre la relación de trabajo con la policía portuguesa, Wolters explicó que: “trabajar en conjunto con las autoridades de los países del sur de Europa generalmente lleva más tiempo. Tardan mucho tiempo en todo y la policía francesa o británica es más rápida. Estamos en contacto con los colegas de Portugal, pero todo es más engorroso”. “Creo que los funcionarios portugueses todavía piensan que los padres de Maddie son responsables de su desaparición”, concluyó.

Wolters tiene mucho trabajo por delante porque son muchos los casos vinculados a Brueckner en los últimos días. Desapariciones y asesinatos de niños, varios casos de violación... Además, deberá tratar de saber más datos sobre la estancia del sospechoso en Portugal, sus viajes a Europa, los vehículos que utilizó.... Cualquier avance será bueno para mantener a Brueckner entre rejas y ganar tiempo para resolver el caso de Madeleine, que en la actualidad tendría 17 años.