Los supuestos crímenes de guerra cometidos por el presidente kosovar, según La Haya

La Fiscalía le acusa de torturas, persecuciones, desapariciones forzadas entre 1998 y 2000, así como el asesinato de 100 personas

El presidente de Kosovo Hashim ThaciVALDRIN XHEMAJEFE

La Fiscalía de las Salas de Justicia Especializadas de Kosovo en La Haya acusó este miércoles al presidente de ese país, Hashim Thaçi, de crímenes de guerra y de lesa humanidad por supuestas torturas, persecuciones, desapariciones forzadas entre 1998 y 2000, así como el asesinato de 100 personas. Las víctimas, según la acusación, se cuentan por centenares y son albaneses de Kosovo, serbios, romaníes, miembros de otras etnias y opositores políticos, informa EFE.

Thaci es una de las figuras fundamentales que ha definido la política y el destino del convulso país balcánico en el último cuarto de siglo. Tras estudiar Filosofía e Historia en Pristina, se trasladó a Suiza en 1993 para terminar sus estudios y allí se afilió a la guerrilla Ejército de Liberación de Kosovo (UCK). Durante los años de la resistencia contra la entonces Yugoslavia (ahora Serbia), Thaci fue uno de los líderes políticos del UCK, encargado de recaudar dinero y conseguir armas para la lucha.

En 1997 el entonces comandante rebelde, con nombre de guerra “Gjarperi” (Serpiente), fue condenado en ausencia por un Tribunal serbio a diez años de cárcel por terrorismo. En 1999 formó parte de la delegación kosovar en las fracasas negociaciones internacionales de Rambouillet, que llevaron a la OTAN a bombardear Serbia y Kosovo durante 78 días desde abril de ese año.

Tras la guerra, Thaci fundó el Partido Democrático (PDK), que acabó siendo la formación dominante del país entre 2007 y 2017. Ese partido aglutina a muchos exguerrilleros del UCK y, aún en la oposición, fue muy influyente porque mantuvo bajo control a veteranos combatientes, lo que favoreció la estabilidad del país.

Moderación paulatina

Durante sus años en la oposición, entre 1999 y 2007, Thaci fue moderando su nacionalismo y se convirtió por primera vez en jefe de Gobierno tras ganar las elecciones de 2007. Revalidó el cargo una vez más en 2010, aunque perdió las elecciones de 2014 y pasó a ser ministro de Exteriores de un Gobierno de coalición con el LDK, el histórico partido independentista no guerrillero.

Thaci, nacido en 1968 en una aldea al noroeste de Pristina, fue uno de los líderes kosovares que impulsó la independencia unilateral de Serbia tras años de negociaciones infructuosas sobre el estatus definitivo de ese territorio.

Su popularidad alcanzó su apogeo el 17 de febrero de 2008, cuando leyó en el Parlamento de Pristina la solemne declaración de independencia unilateral respecto a Serbia. Kosovo ha sido reconocido como Estado por más de cien país, sobre todo occidentales, aunque no por potencias como Rusia, China y la India, ni tampoco por España y otros cuatro países de la Unión Europea.

Presidente desde 2016

En febrero 2016, Thaci fue elegido presidente de Kosovo por el Parlamento y abandonó la dirección del PDK. Pese a que participó en la lucha armada contra Serbia, siempre defiende los derechos de los serbios que viven en Kosovo y no ha dudado en denunciar ataques contra esa minoría.

Sus seguidores han llegado a compararlo con el norirlandés Gerry Adams, exlíder del brazo político del IRA (Ejército Republicano Irlandés), quién también pasó de la lucha armada a la política. La imagen de Thaci quedó manchada por primera vez en 2010 por un informe del Consejo de Europa que lo vinculaba, junto a otros hombre del UCK, a actividades criminales, como el tráfico de órganos de prisioneros serbios, acusaciones que siempre ha rechazado.

En la acusación presentada hoy en La Haya y que debe ser aún confirmada por un juez del Tribunal Especial, el fiscal acusa a Thaci de estar involucrado en la muerte de un centenar de personas, albanokosovares, serbios, romaníes y opositores políticos.

Intento de normalización

Durante sus años como jefe de Gobierno o ministro de Exteriores, sus promesas de prosperidad económica nunca se hicieron realidad en el pequeño país, uno de los más pobres de Europa. Además, nunca desaparecieron las acusaciones y sospechas de actos de corrupción en su entorno más inmediato.

Durante su mandato presidencial, Thaci intentó impulsar una normalización con Serbia, incluyendo un supuesto plan de intercambio de territorios entre los dos países, nunca confirmado oficialmente. Para este viernes, Thaçi tiene previsto estar en Washington, junto con el presidente serbio, Aleksandar Vucic, para reunirse con el emisario estadounidense para los Balcanes, Richard Grenell, en un nuevo intento de avanzar hacia un acuerdo. EFE