Un cambio de paradigma en Oriente Medio

Con este histórico pacto del 13 de agosto de 2020, puede que Israel se esté acercando poco a poco a la ansiada paz con el mundo árabe

Dos jóvenes con banderas de Israel
Dos jóvenes con banderas de Israel

El anuncio de que Israel y Emiratos Árabes Unidos (EAU) normalizan relaciones diplomáticas ha sido un bombazo informativo que nadie se veía venir. Ni siquiera el socio de Gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Benny Gantz, y tampoco analistas ni académicos.

El consenso internacional, hasta ayer, sobre la dinámica de Oriente Medio era que cualquier acuerdo de paz con cualquier país árabe estaría siempre condicionado a la resolución del conflicto israelopalestino, con especial énfasis en las concesiones israelíes, sobre todo su retirada de Cisjordania, de manera total o de gran parte del territorio.

Esta norma explícita a lo largo de los años ha hecho que la cooperación entre Israel y algunos países árabes no sea conocida, ya que dichos países se niegan a hacerla pública mientras el problema palestino no se resuelva.

En el comunicado conjunto emitido ayer por la Casa Blanca, Donald Trump, Netanyahu y el líder de EAU, Mohamed Bin Zayed, declaraban que Israel acordaba suspender la declaración de soberanía que proponía el plan de paz de Trump y que iba a concentrar todos sus esfuerzos en ampliar lazos con otros países del mundo árabe y musulmán.

Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina, exigió a EAU que se «retractase de inmediato» y llamó a la normalización de relaciones con Israel una «decisión despreciable». El liderazgo palestino rechaza las acciones del Gobierno de Emiratos porque lo considera una traición al pueblo palestino. Sin embargo, lo que parece que sucede con esta cambio en la geopolítica del entorno es que las reivindicaciones maximalistas palestinas se están quedando aisladas en el mapa político de Oriente Medio.

En momentos de crisis política y sanitaria, esta noticia devuelve optimismo en un futuro mejor para la región. El hecho de que uno de los países árabes más avanzados y ricos acceda a tener relaciones diplomáticas con Israel, que incluyen apertura de embajadas y vuelos directos, coloca a Netanyahu junto a sus predecesores Menahem Beguin e Isaac Rabin.

Con el primero Israel firmó la paz con Egipto en 1979, y con el segundo firmó la paz con Jordania en 1994. Con este histórico pacto del 13 de agosto de 2020, puede que Israel se esté acercando poco a poco a la ansiada paz con el mundo árabe.