Rechazan la puesta en libertad del sospechoso de la desaparición de Madeleine McCann

Christian Brueckner recurrió su detención argumentando que se habían violado los protocolos de la orden de detención europea

Christian Brueckner tendrá que seguir en prisión y deberá cumplir una segunda condena, a pesar de que sus abogados habían solicitado su puesta en libertad porque había cumplido dos tercios de la condena y la segunda sentencia consideraban que era ilegal porque la detención se produjo de manera irregular. Así lo ha determinado el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJCE), en una sentencia que se ha dado a conocer esta mañana.

El pedófilo alemán encarcelado en Kiel fue detenido en 2018 en Italia y cumple una condena de 21 meses por tráfico de drogas. Sus abogados reclamaban su inmediata liberación porque su extradición se basaba en una orden judicial por un delito de tráfico de drogas pero después fue juzgado por violación y extorsión de una turista norteamericana en el Algarve el año 2005, delito por el que fue juzgado y condenado en diciembre del año pasado.

Brueckner se encontraba el Italia en libertad condicional cuando fue detenido. Un año antes, en junio de 2017, fue extraditado a Alemania desde Portugal por abusar sexualmente de una menor. Después viajó a los Países Bajos e Italia, donde volvió a ser detenido en octubre de 2018 con una orden judicial por tráfico de drogas. Sus abogados recurrieron al TJCE, que debía dilucidar si las autoridades alemanas tenían que haber solicitado el consentimiento de Portugal para iniciar un proceso judicial por otro delito distinto al que se indicaba en la orden de extradición. Finalmente, el alto tribunal decidió que el proceso se realizó dentro de la legalidad y que Brueckner debía cumplir los siete años de condena que se le impusieron en el proceso.

La decisión de la justicia europea es una buena noticia para los investigadores del caso de la desaparición de Madeleine McCann, que temían que Brueckner quedara libre y huyera a un país con el que no hubiera acuerdo de extradición. Además, esto les da más margen para poder seguir investigando el caso, que se encuentra en una vía muerta.

El fiscal jefe alemán Hans Christian Wolters, responsable de la nueva investigación indicó a principios de este año que el princupal sospechoso de la desaparición de Madeleine era Christian Brueckner, un pedófilo alemán de 43 años, encarcelado el Kiel y que su vida se desarrollaba entre Alemania y Portugal.

De hecho, se le ha vinculado con numerosos robos y abusos sexuales en el país vecino en los últimos 20 años. Brueckner llegó al sur de Portugal con tan sólo 19 años y ha subsistido del trapicheo y del robo en los apartamentos turísticos en las zonas de vacaciones.

El día de la desaparición de Madeleine, Brueckner estaba cerca de los apartamentos en los que veraneaban los McCann. Pocos minutos antes de los hechos, el pedófilo alemán recibió una llamada de 30 minutos que pudo ser determinante en lo que pasó esa tarde noche. Además, la novia del alemán declaró que la noche anterior le confesó que iba a hacer algo “muy grande”, que le obligaría a mantenerse alejado durante un tiempo.

A pesar de estas evidencias, Wolters no tiene ninguna prueba física que lo invulcre directamente, pesar de que afirma que el caso está cerrado al 90 por ciento. Además, ha afirmado en más de una ocasión -la última el pasado fin de semana en un programa de televisión portugués- que tiene pruebas físicas de que Madeleine está muerta, algo que tampoco ha demostrado. Kate y Jerry McCann, padres de Madeleine, tampoco tienen constancia de la existencia de estas pruebas, a pesar de que ha reclamado que se les haga partícipes de los avances.

A pesar de todo, Wolter indicó que no se iba a saber nada nuevo del caso en los próximos seis meses, por lo que hace sospechar que las diferentes líneas de investigación están en una vía muerta.

Mas aun después de que el abogado de Brueckner, Friedrich Fuelscher, visitara el Algarve portugués en varias ocasiones y consiguiera pruebas “que te harán caerte de la silla” cuando las conozcas, como le dijo a un periodista de “The Sun” a principios de semana. Fuelscher dijo que tenía pruebas muy contundentes que evitarán que Brueckner se siente en el banquillo de los acusados por la desaparición y posterior muerte de Maddie. Fulscher insiste en que tienen al hombre equivocado: “No puedo entrar en detalles, pero la información que hemos conseguido es muy importante e involucra a alguien que ha proporcionado información vital”, según publicó el diario británico.