Otros ataques yihadistas en Francia

Con 130 muertos, el atentado en la sala Bataclan y varios cafés de París en 2015 se recuerda como el más sangriento

Estos son los principales ataques yihadistas que ha sufrido Francia desde 2012 con un balance de más de 250 muertos.

2012

11 y 15 de marzo: Mohamed Merah acabó con la vida de tres militares en Toulouse y en Montauban (sur) y el 19 de marzo, a tres niños y un profesor de un centro judío de educación secundaria de Toulouse. Fue abatido por la Policía el 22 de marzo, tras un asedio de 32 horas de su apartamento, durante el cual se describió como un “combatiente de Al Qaeda”.

2015

7-9 de enero: los hermanos Chérif y Said Kouachi mataron a 12 personas el 7 de enero en la sede del semanario satírico “Charlie Hebdo” en París. Tras dos días de huida, los dos hombres fueron abatidos por las fuerzas del orden. El 8 de enero, Amedy Coulibaly mató a una policía en Montrouge, en el sur de París. El 9 de enero, tomó como rehenes a clientes y empleados de un supermercado kósher y mató a cuatro, todos judíos. Fue abatido en el asalto de la Policía. Los hermanos Kouachi reivindicaban pertenecer a la red Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), Amedy Coulibaly, al Estado Islámico.

26 de junio: Yassin Salhi mató y decapitó a su jefe, Hervé Cornara, en Chassieu, en el sureste de Francia, enarbolando banderas yihadistas e intentando luego hacer explotar una fábrica embistiendo con una camioneta con bombonas de gas antes de ser detenido.

13 de noviembre: Francia sufrió el peor ataque terrorista de su historia. Un grupo de hombres armados asesina a 130 personas y hiere a más de 350 en París, en la sala de conciertos Bataclan, en varios bares y restaurantes de la capital y cerca del Estadio de Francia. Los ataques fueron reivindicados por el Estado Islámico.

2016

13 de junio: un policía de Magnanville, en la región parisina, y su compañera fueron asesinados en su domicilio por un yihadista de 25 años, Larossi Abballa. Este, que había reivindicado su acción en Twitter y Facebook en nombre del Estado Islámico, fue abatido por el RAID, una unidad de élite de la policía.

14 de julio: Un tunecino de 31 años, Mohamed Lahouaiej-Bouhlel, arremetió contra la muchedumbre con un camión poco antes del espectáculo de fuegos artificiales de la fiesta nacional francesa en Niza (sureste), matando a 86 personas e hiriendo a más de 400. Lahouaiej-Bouhlelfue fue abatido por la policía. El atentado fue reivindicado por el Estado Islámico.

26 de julio: el padre Jacques Hamel, sacerdote de Saint-Etienne-du-Rouvray, en el norte de Francia, fue degollado en su parroquia por dos yihadistas, Abdel Malik Petitjean y Adel Kermiche, abatidos por la policía. El asesinato fue reivindicado por el Estado Islámico.

2017

20 de abril: en París, un policía, Xavier Jugelé, murió a balazos y otros dos resultaron heridos en los Campos Elíseos por Karim Cheurfi, un ex convicto de 39 años, que fue abatido. El EI reivindicó el atentado poco después.

1 de octubre: un tunecino de 29 años, Ahmed Hanachi, mató a dos mujeres jóvenes ante la estación Saint-Charles de Marsella (sur) al grito de “Alá es grande” antes de ser abatido por militares. El Estado Islámico reivindicó el ataque.

2018

23 de marzo: un francés de origen marroquí, Raduan Lakdim, robó un coche en Carcasona (sur), mató al pasajero e hirió gravemente al conductor. Abrió fuego contra cuatro policías en una caserna, uno de ellos resultó herido. Luego entró en un supermercado de la ciudad de Trèbes gritando “Alá es grande” y se reivindicó como un “soldado” del Estado Islámico. Mató al carnicero y a un cliente. El teniente coronel de la gendarmería Arnaud Beltrame, que se había propuesto en lugar de una rehén, fue mortalmente herido en el cuello poco antes del asalto final. El yihadista fue abatido y dos miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos. El ataque fue reivindicado por el Estado Islámico.

12 de mayo: un francés nacido en Chechenia atacó con un cuchillo a transeúntes en el barrio de la Ópera, en el centro de París, al grito de “Alá es grande”. Causó un muerto y cuatro heridos antes de ser abatido por la policía. El ataque fue reivindicado por el Estado Islámico (EI).