¿Qué pasa entre Armenia y Azerbaiyán? Nagorno-Karabaj, un conflicto de más de treinta años

Los choques de este fin de semana amenazan con una nueva guerra a gran escala en el Cáucaso sur

Han vuelto los combates en el enclave separatista de Nagorno Karabaj, una franja de más de 4.400 kilómetros cuadrados disputada por Armenia y Azerbaiyán que amenazan con una nueva guerra a gran escala en el Cáucaso Sur. El hasta ahora latente conflicto de Nagorno Karabaj, el más antiguo en el espacio postsoviético, ha vuelto a poner hoy en vilo a la comunidad internacional. Armenia ha decretado la ley marcial y la movilización general en todo su territorio, una medida excepcional que no había llegado a producirse durante otros periodos de aumento de la tensión entre ambos países, como la llamada “guerra de los cuatro días” de abril de 2016. Pocas horas después, las autoridades de Azerbaiyán firmaron también un decreto sobre la declaración de la ley marcial en todo el territorio del país a partir de hoy. Solo ayer, los combates han dejado quince muertos.

La zona lleva tres décadas siendo una bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento. En 1936, los soviéticos trazaron fronteras para crear tres repúblicas socialista soviéticas: Georgia, Azerbaiyán y Armenia. Unas fronteras que no tuvieron en cuenta que se mezclaban poblaciones en las dos últimas. Los soviéticos dejaron a Nagorny Karabakh - o “Alto-Karabakh” -, en manos de Azerbaiyán. decisión discutida por los armenios, mayoritarios en aquella época en la región.

El imperio ruso y después la Unión Soviética lograron mantener la calma en la región, habitada entonces por una mayoría étnica de armenios cristianos con constantes tensiones con la minoría turca islámica. La caída de la URSS rompe el frágil equilibrio. En 1991 los armenios de Nagorny Karabakh declaran su independencia. A finales de 1992, estallan los combates, dejando 30.000 muertos y miles de refugiados. Finalmente, Armenia se hizo con el control efectivo de Nagorno-Karabaj en 1993 y ocupó el 20 por ciento del territorio azerí que rodea a la región, siete distritos que considera una “franja de seguridad”. Un alto el fuego precario firmado en 1994 con la mediación de Rusia no impide repetidos choques. Las autoridades de Azerbaiyán tratan de recuperar el control de la región “ocupada” por la fuerza mientras que Armenia apoya el derecho a la autodeterminación de Nagorno Karabaj.

El papel de Turquía

En este conflicto desempeñan también su papel Turquía y Rusia. Turquía está claramente posicionada con Azerbaiyán en este conflicto y Rusia ha prometido defender a Armenia. Hasta Irán, que tiene una gran minoría azerí, podría implicarse.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, no ha tardado este fin de semana en mostrar su “pleno apoyo” a Bakú en su enfrentamiento con Ereván, declaración que fue condenada enérgicamente por Armenia. “La nación turca está hoy, como ha estado siempre, con todas sus posibilidades al lado de su hermano Azerbaiyán”, escribió Erdogan en Twitter.

Tampoco se hizo esperar la respuesta del primer ministro armenio, que advirtió de que la postura “agresiva” de Ankara amenaza con consecuencias “catastróficas” para todo Cáucaso Sur y regiones vecinos. Pashinián llamó a la comunidad internacional a ejercer su influencia sobre Turquía para disuadirla de interferir en el conflicto en Nagorno Karabaj, lo que “desestabilizará definitivamente” la situación, dijo.