Armenia y Azerbaiyán reanudan los choques militares en la frontera de Nagorno Karabaj

La UE insta a ambas partes a la volver a sentarse a negociar sin condiciones el futuro de este enclave en disputa desde los años ochenta

El Gobierno de Armenia decretó este domingo la ley marcial y una movilización general ante la escalada del conflicto con Azerbaiyán en la zona de Nagorno Karabaj.

El presidente del territorio separatista de Nagorno Karabaj, Araik Arutiunián, también ha decretado la ley marcial y la movilización general de las personas mayores de 18 años, según señaló su portavoz, Vagram Pogosián, en la red social Facebook.

Las movilizaciones en Armenia y Nagorno Karabaj se producen después de que el Ministerio de Defensa de Azerbaiyán lanzara hoy una “contraofensiva” en toda la línea de contacto en respuesta a los ataques que, asegura, Armenia efectuó a primera hora de la mañana contra posiciones azerbaiyanas y asentamientos civiles.

Armenia y Azerbaiyán se encuentran en estado de guerra desde 1991, si bien tres años después firmaron un alto el fuego, vigente hasta hoy día aunque con violaciones denunciadas por ambas partes.

El conflicto armenio-azerbaiyano se remonta a los tiempos de la Unión Soviética, cuando a finales de la década de los 80 el territorio azerbaiyano de Nagorno Karabaj, poblado mayoritariamente por armenios, pidió su incorporación a la vecina Armenia, tras lo cual estalló una guerra que causó unos 25.000 muertos.

Al término de los combates, las fuerzas armenias se hicieron con el control del Karabaj y también ocuparon vastos territorios azerbaiyanos, que llaman “franja de seguridad”, para unirlo a Armenia.

Azerbaiyán sostiene que la solución al conflicto con Armenia pasa necesariamente por la liberación de los territorios ocupados, demanda que ha sido respaldada por varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Armenia, por su parte, apoya el derecho a la autodeterminación de Nagorno Karabaj y aboga por la participación de los representantes del territorio separatista en las negociaciones sobre el arreglo del conflicto.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, instó este domingo a Armenia y Azerbaiyán a parar toda hostilidad militar y volver a unas negociaciones “sin precondiciones” sobre la zona en conflicto de Nagorno Karabaj.

“Los informes sobre hostilidades desde la zona en conflicto de Nagorno Karabaj causan la más grave preocupación”, indicó Michel a través de su cuenta en la red social Twitter.

El político belga insistió en que “debe detenerse la acción militar con urgencia, para evitar que aumente la tensión”, y agregó que “un inmediato retorno a las negociaciones, sin precondiciones, es el único camino delante”.

Por su parte, el alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, lamentó en un comunicado los combates en Nagorno Karabaj que han causado “bajas militares y civiles”. “La UE pide un inmediato cese de las hostilidades, rebajar la tensión y observar estrictamente el alto el fuego”, indicó.

Borrell dejó claro que “es necesario volver urgentemente a las negociaciones de un acuerdo sobre el conflicto de Nagorno Karabaj”, bajo los auspicios de los copresidentes del Grupo de Minsk (compuesto por Rusia, Estados Unidos y Francia) de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europea (OSCE) y “sin precondiciones”.

La ONU exige un alto el fuego

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, condenó este domingo los enfrentamientos en Nagorno Karabaj y dijo que va a hablar con los líderes de Armenia y Azerbaiyán para pedir que las hostilidades se detengan inmediatamente y que haya una vuelta al diálogo.

“El secretario general está extremadamente preocupado por la vuelta a las hostilidades”, señaló en un comunicado su portavoz, Stéphane Dujarric, que dijo que Naciones Unidas “condena el uso de la fuerza y lamenta la pérdida de vidas y el impacto en la población civil”.