La persecución de López Obrador

A pocos meses de las elecciones y con un panorama poco alentador, podemos esperar más de estos favores de la Administración Trump hacia el presidente mexicano

La más reciente detención del ex secretario de Defensa del ex presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, parece avivar la hipótesis sobre los acuerdos entre el primer mandatario azteca, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y la Casa Blanca. Se trataría de un esfuerzo en conjunto de ambas administraciones que buscan, de manera separada, objetivos muy concretos.

AMLO ganó el año 2018 vociferando la promesa de acabar con la corrupción y la impunidad en su país. Hasta el momento, dicha pretensión se ha limitado a la persecución de algunos dirigentes que acompañaron a Peña Nieto durante su administración. Las acciones judiciales en contra de líderes políticos vinculados sobre todo con el PRI y el PAN, y que en su momento ocuparon puestos de poder, dan a entender que la estrategia de López Obrador no es otra que mantener niveles de popularidad altos, sobre la base de una supuesta lucha en contra de la impunidad que terminar por consolidad a su voto más leal; precisamente, el que aspira y quiere revancha en contra de los partidos políticos tradicionales.

Ante las evidentes fallas y grandes lagunas del gobierno mexicano para afrontar la covid, ante una recuperación económica ausente, ante unas cifras de inseguridad alarmantes y unas elecciones trascendentales el año que viene, Andrés Manuel López Obrador debe ganar batallas muy concretas para poder mostrarlas, para construir una narrativa que suplante la ausencia de resultados con respecto a los temas centrales de la sociedad mexicana; estos son: inseguridad, empleo y económica familiar.

Es lógico dudar de la honestidad de varios políticos que acompañaron a Peña Nieto durante el sexenio anterior. Es claro que no puede haber impunidad, sin embargo, el peligro es que la lucha en contra de la corrupción se limite únicamente a los adversarios políticos del actual jefe de estado.

Por ejemplo, tan solo semanas atrás, se publicó un vídeo de 2018 donde el hermano de AMLO recibía paquetes de dinero para la campaña de Morena de 2018. Hasta los momentos, la Justicia no ha actuado. El presidente en su momento reaccionó de manera positiva haciendo un llamado al respeto de las leyes y que debía caer y pagar todo aquel que haya quebrantado la ley, no importa cómo se llame y no importa quién sea.

Con pocos meses para las elecciones intermedias y con un panorama de mejora poco alentador, podemos esperar más de estos favores de la Administración Trump hacia el presidente mexicano. Por un lado, el presidente norteamericano se «cuelga la medalla» de cara a una necesaria lucha en contra del narcotráfico.

Por el otro, AMLO evita que la expectativa con respecto a ciertas promesas de campaña y establecidas en el 2018, disminuyan. Posiblemente, la captura de Salvador Cienfuegos seguirá precediendo la captura de varios, que quizá no son inocentes, pero que le sirven al líder de la 4T para que su partido mantenga la mayoría en el Congreso, gane algunas gubernaturas y logre conquistar espacios locales.