Shamima Begum afirma que fue “solo una niña tonta” cuando se unió al ISIS

La joven asegura que no se arrepiente de su pasado y pide una segunda oportunidad al Reino Unido

Shamima Begum / REUTERS
Shamima Begum / REUTERS

Shamima Begum vivía en Inglaterra cuando, a la edad de quince años, abandonó su hogar para irse a Raqa, en Siria junto a dos amigas del instituto. Allí, encontró marido casándose con un hombre que era yihadista y se unió al ISIS. En 2019, pidió volver a Londres después de cuatro años, aunque dijo que no se arrepentía de haber hecho lo que hizo.

Ahora, con 21 años, Begum asegura que “solo fue una niña tonta” y que lo hizo porque “no quería ser la amiga que se quedaba atrás”, asegurando que era ella la que estaba dubitativa sobre la opción de irse a Siria, mientras que sus amigas sí estaban seguras. El Ministerio del Interior británico le quitó la ciudadanía inglesa. Sin embargo, los abogados de la “novia del Estado Islámico” dicen que ella fue una “víctima de tráfico infantil” y “explotada sexualmente” cuando huyó al país en guerra.

El pasado mes de febrero, el Tribunal Supremo británico rechazó el regreso de la adolescente que se unió al Estado Islámico, que reivindica su derecho a recuperar la nacionalidad. Los jueces creyeron, en aquel entonces, que podría suponer “un peligro para la seguridad pública”. Begum pedía una segunda oportunidad: “Todavía era joven cuando me fui, solo quiero que dejen de lado todo lo que han oído sobre mí en los medios”, dijo en una entrevista desde el campamento de Siria en el que vivía.

Sus abogados acusaron al Ministerio del Interior de no considerar si ella era “una niña traficada y que permanecía en Siria con fines de explotación sexual y matrimonio forzado”, y que a Begum “no se le debería permitir volver a enmendar sus motivos”.

“La propia Sra. Begum nunca ha declarado que ha sido víctima de trata, a pesar de haber concedido numerosas entrevistas a los medios de comunicación y dado instrucciones a sus abogados sobre una serie de asuntos”, justifica su abogado, quien agrega que la ausencia de “una afirmación de que, de hecho, ha sido víctima de trata significa que este motivo” se basa en hechos inciertos. “Es completamente especulativo”.

Begum, actualmente, viste como una occidental más y no con la ropa típica de Siria, incluidas gorras de béisbol Nike y jeans ajustados. Además, dice que disfruta “jugando a las charadas y bailando con Shakira en las clases de Zumba”. La joven dice que no necesita ningún tipo de ayuda, y que es ella la que le gustaría ayudar a los demás.

La audiencia se lleva a cabo para decidir el siguiente paso en el caso de Begum, junto al de otras tres mujeres que también se les había revocado la nacionalidad inglesa por seguridad nacional. Shamima Begum, además de no arrepentirse, cuenta cómo había cosido a los bombarderos de ISIS en sus chalecos suicidas y que no se inmutó al ver cabezas descartadas en contenedores.