Cataluña

El Kremlin niega contactos de agentes rusos con Puigdemont: “Es mentira”

The New York Times sostiene que un colaborador del ex presidente catalán viajó a Moscú pero no aclara qué tipo de ayuda dio el Kremlin al independentismo

El expresident de la Generalitat Carles Puigdemont
El expresident de la Generalitat Carles PuigdemontSTEPHANIE LECOCQEFE

El Kremlin ha negado hoy categóricamente estar involucrado en el proceso independentista en Cataluña, al tiempo que ha asegurado desconocer los contactos que mantuvo el jefe de la oficina del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, Josep Lluís Alay, con funcionarios rusos en Moscú. “No sabemos nada sobre esos contactos”, ha señalado en su rueda de prensa telefónica el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al ser preguntado por las revelaciones del diario The New York Times sobre el viaje de Alay a la capital rusa en 2019.

“Y no sabemos cuán veraces son estas publicaciones. En todo caso, ahí hablan de una cierta implicación de la parte rusa en los acontecimientos en Cataluña. Esto nosotros lo rechazamos categóricamente. Eso no es más que una mentira. Son infundios”, ha enfatizado.

El Times afirma en su artículo del pasado día 3, basándose en un informe de inteligencia europeo, que en Moscú Alay “se reunió con funcionarios rusos, con ex agentes de inteligencia y con el nieto de un espía de la KGB, un hombre muy bien conectado”.

“La meta era garantizar la ayuda rusa para lograr la separación de Cataluña del resto de España”, según el diario neoyorquino. El reportaje no aclara qué tipo de ayuda dio el Kremlin al independentismo ni si le brindó algún apoyo, pero apunta que tras los viajes de Alay a Moscú, que tuvieron lugar en 2019, surgió la plataforma de protesta Tsunami Democràtic.

Un informe confidencial de la Guardia Civil obtenido por el diario afirma que Alay estuvo involucrado en la creación de ese grupo de agitación, que interrumpió las operaciones del aeropuerto de Barcelona y bloqueó la autopista AP-7 tras la sentencia del procés.

Alay ha admitido que viajó a Rusia y habló de “asuntos que interesan a la creación de un Estado independiente en un futuro”, algo que, según ha recalcado, “no es ningún delito”. Puigdemont por su parte ha denunciado una “guerra sucia del Estado español” para intentar relacionarlo a él y al independentismo con una presunta estrategia de Rusia para “desestabilizar” Europa.