Encarcelamiento, torturas o pena de muerte: Estos son los países que prohíben y sancionan celebrar la Navidad

Varias personas han muerto por festejar el nacimiento de Jesucristo en varios territorios del mundo, que ven estas fiestas como “un insulto”

Varios países que no dejan festejar estas fechas, al no profesar la religión cristiana, lo tienen prohibido o incluso castigadas, con encarcelamiento, torturas e incluso la pena de muerte.
Varios países que no dejan festejar estas fechas, al no profesar la religión cristiana, lo tienen prohibido o incluso castigadas, con encarcelamiento, torturas e incluso la pena de muerte. FOTO: TWITTER TWITTER

Esta noche es Nochebuena y mañana es Navidad. Son fechas donde toda la familia se reúne y muchos seres queridos vuelven a reencontrarse después de semanas e incluso meses. Un rico banquete tanto el 24 por la noche como el 25 para comer nos deleita y los humanos pasamos un rato agradable, sobre todo en el momento de abrir los regalos de Papá Noel, donde no solo se aprecia la alegría e ilusión de los niños, sino también la de los propios adultos. Días en el calendario donde hay mucho que celebrar... Excepto en algunos países, que ya no solo por temas de religión, sino porque no ven estas fechas apropiadas, prohíben celebrar estas fechas a la población.

Para muchos lugares de África y Asia, el 24 y el 25 de diciembre suponen solo un día más en el calendario. Varios países que no dejan festejar estas fechas, al no profesar la religión cristiana, lo tienen prohibido o incluso castigadas, con encarcelamiento, torturas e incluso la pena de muerte.

En Corea del Norte, que se trata de una población comunista, no se quiere saber nada de Jesucristo, y practicar la religión sería motivo de encarcelamiento, torturas o pena de muerte. Desde 1948, el país asiático prohíbe celebrar cualquier festividad ajena al país. Kim Jong Un calificó de “guerra psicológica” el árbol de Navidad que Corea del Sur, su país vecino, construyó cerca de la frontera entre ambas naciones. Ya en 2014, se amenazó con derribar el árbol, debido a que poblaciones norcoreanas cercanas vivían en las ciudades cercanas.

A pesar de las amenazas, pequeñas comunidades cristianas residentes en el país celebran a escondidas esta “rebelde” festividad de manera clandestina. Rebelde, porque de ser pillados, pueden condenarlos. Como sustituto, el líder norcoreano pide conmemorar la muerte de su abuela, Jong-Suk, quien falleció un 25 de diciembre.

Somalia es otro ejemplo. El país profesa mayoritariamente la religión musulmana. Para Mohamed Khayrow, jeque de Somalia, todos los eventos relacionados con la Navidad y Año Nuevo “son contrarios a la cultura islámica, lo que podría dañar la fe de la comunidad musulmana”. Santificar estas fechas en el país africano supone incumplir la ley musulmana, lo que implica sus correspondientes sanciones. Fue en el año 2015 cuando el país prohibió la Navidad.

Tayikistán, un país supuestamente laico, la Navidad se considera también un delito. Limítrofe con Afganistán, Uzbekistán, Kirguistán y China en Asia Central, la prohibición está impuesta por el líder musulmán Emomali Rahmon, quien gobierna el país desde su separación de la Unión Soviética en 1991. El endurecimiento de las legislaciones se intensificó en 2011, cuando un hombre vestido de Padre Frost, la versión rusa de Papá Noel, fue asesinado en la capital, Dushanbe.

Precisamente en uno de sus vecinos, China, el Partido Comunista castiga y persigue a quienes profesen religiones que no sean de la cultura china. Para Xi Jinping, el budismo, el confucianismo y el taoísmo son las únicas creencias válidas en el territorio, y todo lo demás es “opio espiritual”.

Por otra parte, Brunéi, país ubicado en la Isla de Borneo, tiene prohibida cualquier celebración navideña desde 2014. Los gobernantes del país afirman que usar símbolos religiosos como cruces, encender velas, poner árboles de Navidad, cantar pistas religiosas o enviar felicitaciones navideñas está totalmente en contra de la fe islámica. Una prohibición que no solo va para los residentes, sino también para los extranjeros que visiten el país.

Arabia Saudita es otra de las regiones que están en contra de todo tipo de expresión cultural que provenga de Occidente, y por supuesto, la Navidad. Persecuciones o castigo de cárcel son algunas de las sanciones por celebrar estas fechas. En 2015, el jeque Mohammed Al-Oraifi ordenó a los musulmanes que, incluso, no saludaran a los cristianos en estas fechas, ya que consideraba que “si uno celebra el nacimiento del hijo de Dios y un musulmán lo saluda, el musulmán respalda la fe del que celebra el nacimiento del hijo de Dios”. No obstante, la prohibición se volvió más laxa en 2016 cuando permitieron festejar “en privado”.

Además de estos, existen otros países como Argelia que, al practicar una religión musulmana sunita, no existe esta tradición navideña para ella.