Europa

Los socialdemócratas de Alemania perdonan los vínculos de Schröder con Putin

El Partido Socialdemócrata (SPD) descarta expulsar al ex canciller de sus filas. La decisión llega en un momento en el que el actual líder, Olaf Scholz, pasa por sus horas más bajas

Gerhard Schröder, en una foto de archivo
Gerhard Schröder, en una foto de archivo

El ex canciller de Alemania Gerhard Schröder puede permanecer el en partido socialdemócrata SPD después de que una comisión de arbitraje celebrada en la ciudad de su distrito electoral, Hannover, decidiera este lunes que el político no habría actuado contra los principios del partido. Hasta diecisiete grupos locales del SPD del canciller Olaf Scholz habían registrado procedimientos reglamentarios contra el político para expulsarlo del partido por su cercanía a Moscú. Para buena parte del partido, el que fuese el séptimo canciller desde 1998 hasta 2005 de la República no habría demostrado un distanciamiento suficiente de Vladimir Putin después de que éste invadiera Ucrania el pasado febrero. Contra la decisión se podrá presentar revisión en las próximas dos semanas, algo que seguramente sucederá.

La comisión ya se había reunido una vez a mediados de julio según varios medios, pero el ex político no había asistido a la misma ni habría enviado a sus abogados. Schröder ha estado en el centro de la atención mediática y política debido a su trabajo y su sueldo millonario en el Consejo de Administración de la empresa rusa Rosneft, la empresa petrolera propiedad del Gobierno ruso. Schröder se retiró del mismo tras numerosas críticas el pasado mayo y no aceptó una posición similar en Gazprom, la empresa rusa que controla los dos gasoductos que conducen el gas natural desde Rusia hasta Alemania. La Comisión ha recordado que el ex canciller había escrito en redes sociales (en su cuenta de Instagram) tras la invasión de Ucrania que se trataba de “la responsabilidad del Gobierno ruso” y que “la guerra y el dolor de las personas en Ucrania tienen que ser parados cuanto antes”.

Sin embargo, el político aseguró también en varias entrevistas que en el conflicto ucraniano también había habido errores “en todos los bandos”. El pasado mayo el Comité de Presupuesto del parlamento alemán decidió retirarle la financiación de su oficina como antiguo canciller y sus cuatro trabajadores fueron oficialmente despedidos, aunque habían renunciado ya antes. El ex canciller aseguró entonces querer llevar la retirada de dichos privilegios, de los que disfruta también la ex canciller Angela Merkel, a juicio. En mayo, además, el Parlamento Europeo votó a favor de colocar al ex canciller en la lista de personas afectadas por las sanciones rusas.

Polémicos viajes

Schröder ha viajado desde entonces dos veces a Moscú por su propia iniciativa y, al parecer, sin comunicarlo con anterioridad al gobierno alemán, como éste expreso en sendos comunicados. La última visita se celebró a finales de julio. El ex canciller aseguró a la televisión N-TV que estaba “un par de días de vacaciones. Moscú es una ciudad muy bonita”.

Poco después aseguró al semanario “Spiegel” que “por supuesto no estoy aquí de vacaciones, sino para ocuparme de la política energética”. Según Schröder, “el Kremlin quiere una solución negociada” y que Putin no habría dado ninguna orden de cortar el suministro de gas, sino que se trataría de una “cuestión técnica”. Moscú se niega, al parecer, a aceptar la turbina reparada por Canadá para el gasoducto Nordstream porque asegura que atenta contra las sanciones y, de ese modo, ejercer presión para que éstas sean relajadas.

Scholz, en horas bajas

La decisión interna del SPD llega en un momento de crisis para el canciller alemán Olaf Scholz, a cuyo partido las encuestas colocan en segundo o incluso tercer lugar. La Unión Cristianodemócrata CDU de la antigua canciller Angela Merkel ha remontado después de la debacle de las pasadas elecciones de septiembre hasta el 28% en Infratest, mientras el SPD cae hasta el 17% en la encuesta de INSA. Los Verdes se mantienen como segunda fuerza, a pesar de estar a punto de aceptar prolongar la vida de las centrales nucleares o de haber aceptado la vuelta al carbón con tal de mantener las sanciones y presionar así a Putin. La calefacción, la producción de bienes e incluso el sistema eléctrico alemanes este invierno se encuentran en el aire si Rusia decide cerrar el grifo del gas. El aumento de la inflación y de los precios de la energía ya está pasando una alta factura a la población alemana y un posible empeoramiento de las relaciones comerciales con China a raíz del conflicto sería un lastre aún mayor para la economía alemana.

A la presión que ya sufre el canciller Scholz se une ahora un nuevo escándalo que habría destapado el diario amarillista “Bild”. El ex diputado del SPD Johannes Kahrs habría guardado en la caja de seguridad de un banco unos 200.000 euros en metálico en billetes menores. Un dinero que habría encontrado la Fiscalía de Colonia en 2021 y que estaría relacionado con los llamados negocios “Cum Ex”, que se habrían producido durante la etapa de Scholz como Alcalde de Hamburgo. “Der Spiegel” cita a otra fuente que asegura que el dinero se habría guardado para salvarlo de los pagos que tuvo que hacer el banco Warburg cuando se conoció el escándalo. El portavoz de Scholz ha asegurado que desconoce hasta el momento los hechos, pero que el canciller realizará una declaración al respecto.

El escándalo ha sido el mayor de robo al fisco de la historia del país y el canciller tendrá que declarar en la comisión de investigación del Parlamento de Hamburgo el próximo 19 de agosto. El Ministerio de Finanzas de dicho Land había suspendido el pago de 47 millones de euros que el banco Warburg debía devolver al fisco. El jefe del grupo parlamentario del partido cristianodemócrata CDU Thorsten Frei pidió el lunes que el canciller aclare cuanto antes “si ha habido una intromisión política en los asuntos fiscales”.