Francia y Alemania se oponen a la prohibición total de visados para los rusos que quieran entrar en la UE

Según Berlín y París, esta medida que reclaman los países bálticos y Polonia tan sólo conseguiría estigmatizar a la población rusa

La gente posa para una foto en una escultura de Mikhail Kalashnikov, creador del rifle de asalto Kalashnikov en el museo de Artillería en San Petersburgo, Rusia
La gente posa para una foto en una escultura de Mikhail Kalashnikov, creador del rifle de asalto Kalashnikov en el museo de Artillería en San Petersburgo, Rusia FOTO: Dmitri Lovetsky AP

Los ministros de Exteriores de los Veintisiete se reúnen esta tarde en Praga (República Checa) para abordar el desarrollo de la guerra en Ucrania y la posible prohibición de visados para todos los ciudadanos rusos que quieran franquear las fronteras europeas, incluidos aquellos que viajan con propósitos estrictamente turísticos.

Hasta ahora, esta prohibición de visados se circunscribe a altas personalidades que hayan colaborado con la ofensiva en Ucrania ya sean mandos militares, políticos, oligarcas que financian la contienda o periodistas y propagandistas pro- Kremlin.

A pesar de que países como las tres repúblicas bálticas, Polonia y Finlandia están presionando para dar pasos en este sentido, las cancillerías europeas se encuentran profundamente divididas ante la posibilidad de extender la prohibición a todos los ciudadanos rusos.

Según un documento elaborado por el eje franco-alemán, al que han tenido acceso varios medios internacionales como la agencia Reuters o el digital Politico, la prohibición total de visados a todos los ciudadanos rusos tan sólo conseguiría estigmatizar a la población, incluida aquella que no están a favor de la política de Vladimir Putin.

“Si bien entendemos las preocupación de algunos estados miembros en este contexto, no debemos subestimar el poder transformador de experimentar la vida en los sistema democráticos de primera mano, especialmente para las generaciones futuras”, asegura el texto que también defiende que la política de concesión de visados europea debe “continuar permitiendo los contactos entre personas en la UE con ciudadanos rusos que no estén vinculados al gobierno ruso”.

El máximo representante de la diplomacia comunitaria, Josep Borrell, también se ha mostrado en los últimos días contrario a esta medida y parece imposible que se pueda llegar a un acuerdo, ya que para la puesta en marcha de sanciones se necesita la unanimidad de las cancillerías europeas. Como medida intermedia, se abre la posibilidad de que los Veintisiete endurezcan el régimen de visados puesto en marcha desde el año 2007, lo que supondría encarecer los trámites pero no una prohibición total.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha pedido a los países del bloque comunitario la prohibición total de visados y el ministro de Exteriores del país, Dmytro Kuleba ha declarado que los rusos “apoyan abrumadoramente la guerra, aplauden los ataques con misiles en ciudades ucranianas y el asesinato de ucranianos. Dejemos que los turistas rusos disfruten de Rusia entonces”.