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¿Por qué el símbolo del Partido Demócrata de EE.UU. es un burro y el del Partido Republicano es un elefante?

Ambos animales se han asociado durante años con los principales partidos de Estados Unidos en parte por Thomas Nast

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4t5u FOTO: Dreamstime

A los partidos políticos se les suele conocer por sus siglas, por los miembros de sus partidos e incluso por el símbolo o logotipo, imagotipos o isologos que les representan. En Estados Unidos, los dos grandes partidos, el Partido Demócrata y el Partido Republicano, cuyos líderes que les representaron en las últimas elecciones estadounidenses fueron Joe Biden y Donald Trump, están representados, respectivamente, por un burro y un elefante. Ambas ilustraciones suelen aparecer con frecuencia, sobre todo cuando están cerca unas elecciones. Muy reconocidas, son pilares de la cultura visual del país norteamericano por diversas razones, en el que juega un papel importante Thomas Nast, un dibujante inconformista y uno de los satíricos más severos.

Al igual que Santa Claus o el Tío Sam, el burro y el elefante son especialmente reconocidos y un emblema para Estados Unidos. Dos animales que tanto nacional como internacionalmente se les relaciona con la política del país norteamericano.

Según los historiadores estadounidenses, Nast creció en la ciudad de Nueva York en los años 1840 y 1850 y era acosado brutalmente por otros niños. A finales del siglo XIX, el dibujante trabajó para la viñeta Third Term Panic (‘Pánico a un tercer mandato’), en la que criticaba la situación política de aquel momento y las intenciones del presidente republicano Ulises S. Grant de presentarse al cargo por tercera vez, algo que no era ilegal aunque estaba mal visto. La información fue sacada por el diario New York, el cual era afín al Partido Demócrata.

Así, Nast dibujó al Herald como un burro envuelto en la piel de un león, asustando a los otros animales con historias salvajes. Entre esos animales, se encontraba el elefante, al que llamaba “El voto republicano”, que parece estar a punto de caer por un precipicio. Hay que apuntar que el Partido Demócrata adoptó su tradicional burro -al que sus adversarios lo consideraron un asno- gracias a Andrew Jackson, candidato a la presidencia en 1829 y posterior presidente en 1837, en base a su tozudez y estrechez de miras.

“En lugar de rechazar la etiqueta, Jackson, un héroe de la guerra de 1812 que más tarde sirvió en la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos , se divirtió e incluyó una imagen del animal (burro) en los carteles de su campaña”, explicaba el canal History sobre los orígenes de estos. Jackson había derrotado entonces a John Quincy Adams y se convirtió en el primer presidente demócrata de la historia de Estados Unidos.

El elefante republicano, por su parte, también se cree que apareció por primera vez durante una campaña electoral de Abraham Lincoln en 1860, como símbolo de fuerza, según BBC. Así, la expresión “ver al elefante” se utilizaba para “significar y experimentar el combate”.

Nast imaginó al Partido Republicano como una criatura débil y asustada que constantemente avanzaba en la dirección equivocada, su tamaño era más una responsabilidad que un activo. La mayoría de las veces, las caricaturas del dibujante representan elefantes y burros al borde del caos, una evaluación bastante justa de los líderes republicanos y demócratas durante la Edad Dorada.

Sus trabajos le llevaron a ser reconocido, en especial, por ser el “elaborador” de estos dos símbolos y que estos hayan llegado a día de hoy gracias a la particular y humorística forma de entender la política estadounidense del dibujante. Lo cierto es que los ciudadanos del país adoran estos símbolos políticos, y estos iconos, se puede decir, tienen más peso incluso que los candidatos. Ya sea por tradición, por afinidad o porque “una imagen vale más que mil palabras”, estos símbolos llegaron para quedarse entre la política del país.