Internacional

Casa Blanca

Ron DeSantis, el peligroso rival de Trump para las presidenciales de 2024

El gobernador de Florida encabeza las preferencias republicanas por la rápida recuperación económica de su Estado tras la pandemia

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, un líder en alza en el Partido Republicano
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, un líder en alza en el Partido RepublicanoPhelan M. EbenhackAgencia AP

Ronald Dion DeSantis (Jacksonville, Florida - 1978) es, en la actualidad, el gobernador número 46 del estado de Florida. Considerado por muchos, dentro y fuera del Partido Republicano, como el mayor rival de Donald Trumpde cara a una posible carrera presidencial hacia la Casa Blanca, DeSantis se ha ganado a pulso el apodo de “Trump con cerebro”.

Y es que, desde que tomó posesión del cargo de gobernador de Florida, en enero de 2019, DeSantis ha pisado con fuerza el terreno político republicano hasta alcanzar grandes aspiraciones electorales a nivel nacional y postulándose en la actualidad como uno de los posibles rivales que podría hacer sombra, de volverse a presentar en 2024, a Donald Trump en su contienda electoral a la presidencia.

Sus políticas estatales, impulsadas bajo el contexto de la pandemia de COVID19, no han pasado desapercibidas. Poniendo el foco en una rápida y eficaz recuperación económica, De Santis se ha posicionado a menudo como alternativa radicalmente opuesta a las restrictivas normativas demócratas a la hora de abordar la grave crisis sanitaria.

La no obligatoriedad del uso de las mascarillas, vacunas o distancia social, junto a otros elementos decisivos como el clima, el entorno natural, los precios de la vivienda o de los bajos impuestos del estado de Florida, han motivado a muchos estadounidenses procedentes de otros estados del país a cambiar su lugar de residencia durante estos dos últimos años.

Abogado y político estadounidense, De Santis estudió Derecho y se graduó en dos de los centros educativos más prestigiosos del país: la Universidad de Yale y la Facultad de Derecho de Harvard. Habiendo culminado ya sus estudios, en 2004 se unió a la Marina de Estados Unidos, donde fue teniente antes de servir como asesor de SEAL Team One, los emblemáticos Equipos de Mar, Aire y Tierra de la Marina y principal fuerza de las operaciones especiales del país, así como componente del Comando de Guerra Especial Naval.

Como miembro activo de la Marina, DeSantis fue enviado a Iraq en 2007, un destino de conflicto bélico en el que normalmente se ordena a sus tropas capturar o eliminar objetivos de alto nivel, así como recopilar información de inteligencia detrás de las líneas enemigas. Posteriormente y hasta 2010, el republicano fue nombrado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos para desempeñar el cargo de Fiscal Federal Adjunto Especial en la Oficina de la Fiscalía General del Distrito Medio de Florida.

A partir de 2012 arrancó su carrera política, cuando fue elegido por primera vez al Congreso de Estados Unidos como representante por el Sexto Distrito de Florida. Planteándose el trascendental paso al Senado que finalmente abandonó cuando Marco Rubio anunció sus intenciones de aspirar a la reelección, DeSantis ocupó su asiento de congresista hasta septiembre de 2018, dejándolo para presentarse a las elecciones de gobernador de Florida.

Dicho y hecho. Ron DeSantis ganó al demócrata Andrew Gillum la reñida disputa por la baja (49.9% frente a 48.9, un margen de victoria del 0.4 por ciento, unos 76.500 votos de diferencia), en una de las contiendas electorales más activas de la historia del estado, tomando posesión del cargo el 8 de enero de 2019.

El ex presidente Donald Trump le ayudó a empujar su campaña electoral para la gobernación de Florida y, de hecho, el magnate siempre se ha atribuido la victoria del gobernador republicano: “Se presentó, le apoyé y sus números se dispararon”, aseguró el neoyorkino sobre la más reciente trayectoria política de DeSantis.

Pero se acercan las decisivas elecciones legislativas donde se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado estadounidenses, y el contexto político ha cambiado mucho desde entonces, pasando los dos pesos pesados del Partido Republicano de ser aliados a rivales.

Las elecciones de mitad de mandato, denominadas Midterms, ponen en juego este año el control de ambas Cámaras del Congreso, tan necesario para la toma de decisiones de las dos grandes formaciones políticas del país. Y, tras las recientes insinuaciones del inminente anuncio oficial de Donald Trump como candidato a las presidenciales de 2024, aunque sin saber todavía si dará a conocer su decisión antes de las legislativas, los líderes republicanos quieren pasar página y dejar el 2020 atrás.

Decisión que pretenden llevar a cabo sin tener que posicionarse a favor o en contra de las teorías conspiradoras que utilizó Trump para aferrarse al poder tras perder las elecciones presidenciales de 2020, siempre que sepan que, al hacerlo, podrían poner en riesgo su (re)elección en noviembre.

Pero, si alguien puede rescatar la energía de la competición partidista entre los republicanos y hacerle sombra al que podría ser el único candidato con aspiraciones reales, es el gobernador de Florida. Así lo ponen de manifiesto las encuestas, especialmente tras las audiencias públicas televisadas del Comité del Congreso que investiga el asalto al Capitolio, otorgándole incluso a DeSantis una clara ventaja sobre el vicepresidente Mike Pence.

Récord de donaciones: 100 millones de dólares

Lo cierto es que su nombre empezó a sonar con fuerzas entre las filas republicanas hace ya unos meses. El pasado mes de abril, DeSantis superó los 100 millones de dólares en donaciones para la carrera política hacia su reelección, convirtiéndose en el primer candidato a gobernador del “Estado del Sol” y, con toda probabilidad, de todo el país en alcanzar el hito de las nueve cifras únicamente a través de las donaciones.

La desorbitada cantidad recibida de los donantes no sólo ayuda a posicionar a DeSantis frente a sus contrincantes demócratas, sino que también le otorga una indiscutible notoriedad entre los republicanos, postulándolo como posible alternativa a la candidatura del ex presidente Trump y sus controvertidas políticas.

DeSantis ha superado todo récord establecido de donaciones con el mérito personal de no haber invertido su propio dinero en el proceso: se calcula que su patrimonio neto no alcanza los 348.000 dólares. Por el contrario, el gobernador republicano ha recibido significativas contribuciones de los partidos estatales y nacionales, y ha viajado todo el país en busca de recaudación de fondos de donantes republicanos pudientes para su causa. Además, su comité político ha recaudado pequeñas donaciones de los 50 estados y también ha obtenido grandes sumas de dinero de influyentes empresas de Florida.