Europa

Terrorismo

Bruselas alerta del «enorme riesgo» de atentados durante las Navidades

La Comisión propone 30 millones de euros adicionales para proteger lugares de culto

La aglomeraciones propias de las fiestas navideñas y el clima de polarización que se vive en la Unión Europea debido al conflicto entre Israel y Hamás han encendido las alarmas en la Unión Europea. Según la comisaria de Interior, Ylva Johansson, existe un «enorme riesgo» de ataques terroristas durante estas Navidades. Por eso mismo, la Comisión Europea presentará la próxima semana una propuesta para emplear 30 millones de euros suplementarios en la protección de lugares de culto de la Unión Europea, ante el temor de que estos sean objetivo de ataques.

A pesar de estas palabras, la comisaria sueca ha querido después matizar en rueda de prensa que las medidas suplementarias para garantizar la seguridad de la población corresponden a la autoridades nacionales, así como dictaminar el nivel de alerta. Tras los últimos ataques perpetrados en Bruselas y París, Johansson ha calificado que el riesgo de sufrir ataques es «significativo».

El ministro español de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad, a pesar de las advertencias. «Estamos en niveles altos en una mayoría de países desde hace tiempo, pero no traslademos inseguridad. Este riesgo se encuentra contrarrestado por las fuerzas y cuerpos de seguridad, por la cooperación entre países de la UE y la cooperación internacional», ha defendido el ministro como representante de la presidencia rotatoria española. En clave nacional, Marlaska ha recordado que el nivel 4 se mantiene en nuestro país desde el año 2015 y que, desde el estallido de la guerra en Gaza, se reforzaron las medidas de seguridad ante objetivos potenciales como colectivos vulnerables e infraestructuras.

De cara a las festividades navideñas, el ministro ha explicado que siempre se tienen en cuenta este tipo de circunstancias a la hora de mejorar las medidas de seguridad en caso de concentraciones derivadas de fiestas religiosas o laicas. Marlaska no ha querido adelantar si se van a producir cambios en este sentido, pero ha recordado que la mesa de valoración de la amenaza terrorista se reunirá la próxima semana, como sucede siempre antes de las Navidades.

Aunque tras los atentados de 2015 de la sala Bataclan en París y el doble ataque en el aeropuerto de Zaventem y la estación de metro de Maelbeek en Bélgica en 2016 se pusieron en marcha nuevas medidas para mejorar la coordinación entre las autoridades europeas, los nuevos atentados que han tenido lugar en las últimas semanas han vuelto a poner en la picota los fallos en los servicios de seguridad. El terrorista de origen tunecino que, a mediados de octubre, asesinó a dos ciudadanos suecos en Bruselas había pedido asilo en cuatro países europeos y las autoridades belgas no fueron capaces de ejecutar su expulsión ya que había desaparecido del radar, lo que desencadenó la dimisión del ministro de Justicia del país.

El responsable del atentado en París perpetrado este fin de semana, que acabó con la vida de un turista alemán, se había radicalizado a través de las redes sociales y se sabe que había contactado con Abdoullakh Anzorov, el culpable de haber decapitado al profesor de secundaria, Samuel Paty, después de que éste enseñara a sus alumnos unas caricaturas de Charlie Hebdo sobre el profeta islámico Mahoma.