Internacional

¿Es posible la expulsión de Rusia del Consejo de Seguridad de la ONU?

El país post-soviético preside este mes el órgano de las Naciones Unidas

Ningún embajador soviético o ruso ocupaba la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU durante una crisis de este calibre.
Ningún embajador soviético o ruso ocupaba la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU durante una crisis de este calibre. FOTO: United Nations AP

La mayor parte de los países occidentales han decidido poner sanciones a Rusia con motivo de la invasión a Ucrania, la cual comenzó en la madrugada del jueves. La ONU tiene ya confirmado que al menos 376 civiles han muerto o resultado heridos desde que comenzó la invasión militar rusa sobre el país ucraniano, entre ellos 94 víctimas mortales, si bien asume que la cifra real será “considerablemente mayor” a este balance provisional. Pese a los graves delitos contra los Derechos Humanos que el presidente ruso, Vladimir Putin y el Kremlin están cometiendo, Rusia es el país que a día de hoy preside el Consejo de Seguridad de la ONU.

El Consejo de Seguridad es el único órgano de la ONU cuyas decisiones los Estados miembros están obligados a cumplir. Tiene la responsabilidad de mantener la seguridad y la paz internacional, y pueden imponer sanciones económicas o embargos, así como autorizar el uso de la fuerza para hacer cumplir los mandatos. Compuesto por quince miembros, cada mes se turnan entre ellos para presidir el órgano. Rusia, por capricho del destino, ha estado presidiendo el órgano durante el mes de febrero.

Ningún embajador soviético o ruso ocupaba la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU durante una crisis de este calibre. Una situación sin precedentes en la que Vasily Nebenzya presidió en este mes el Consejo.

El pasado miércoles, el ministro de Exteriores ucranio, Dmitro Kuleb, se dirigió a la Asamblea General, pero no coincidió con Nebenzya, sino con un diplomático de menor rango. No obstante, en una segunda reunión, el ruso tuvo que oír a Sergiy Kyslytsya, su homólogo ucraniano, quien expuso toda clase de condenas que desembocó en un dramático duelo de palabras.

Pese a ello, la ONU tiene que lidiar con ello hasta que tome el relevo el próximo país. En todo caso, aunque Rusia esté cometiendo tales atentados contra la humanidad, expulsar a Rusia es una tarea casi imposible. El artículo 6 de la Carta de Naciones Unidas impone que se puede expulsar a un país miembro “que haya violado de manera persistente los principios contenidos en la Carta” y hay movimientos de Estados Unidos para presionar a la ONU en este sentido. Pero Rusia tiene derecho a veto.

Por ejemplo, este viernes, Rusia fue capaz de vetar una resolución propuesta por Estados Unidos para condenar la invasión a Ucrania y exigir la salida de las tropas de Moscú del país. El texto estuvo copatrocinado por decenas de países de todo el mundo. De los quince miembros, once votaron a favor y tres se abstuvieron (China, Emiratos Árabes Unidos e India), además del voto ruso en contra.

Por otro lado, aunque se considera que Rusia no puede usar su derecho de veto en una decisión en su contra, es muy difícil que pierda el respaldo de China.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha advertido de que no sólo aumentan las víctimas civiles, sino también los daños a infraestructuras críticas, con las consecuencias que ello conlleva para la población. Asimismo, ha alertado de problemas para el envío del suministro, especialmente en la zona este de Ucrania.

El conflicto también está derivando en un éxodo de población hasta países vecinos. Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), ya son más de 368.000 las personas que han cruzado las fronteras, si bien el flujo es constante y no da muestras de remitir ante los incesantes enfrentamientos.

El Gobierno de Rusia ha defendido que la población civil no está entre sus objetivos, pero las autoridades ucranianas informaron el domingo de más de 350 muertos y casi 1.700 heridos desde el inicio de la invasión. Entre los fallecidos habría 14 menores de edad, según el balance de Kiev.