Irán

Irán da “un gran paso” para acelerar el enriquecimiento de uranio

Teherán anuncia el desarrollo de nuevas centrifugadoras. El país ha aumentando su grado de incumplimiento del acuerdo nuclear, pero sigue aceptando y facilitando controles de la ONU

El presidente iraní Hasan Rohani/EFE
El presidente iraní Hasan Rohani/EFElarazonEfe

Teherán anuncia el desarrollo de nuevas centrifugadoras. El país ha aumentando su grado de incumplimiento del acuerdo nuclear, pero sigue aceptando y facilitando controles de la ONU

Irán empezará a instalar hoy nuevas centrifugadoras para acelerar el enriquecimiento de uranio de acuerdo con los planes anunciados por el Presidente del país, Hasan Rohani, en lo que supone un nuevo incumplimiento del acuerdo nuclear de 2015, según el cual Irán solo podía disponer de un número limitado de centrifugadoras de modelo antiguo.

“A partir del viernes seremos testigos de investigación y desarrollo en diferentes tipos de centrifugadoras y nuevas centrifugadoras, así como en todo lo que sea necesario para enriquecer uranio de una forma acelerada,” anticipó el mandatario iraní en un discurso emitido el miércoles en la televisión estatal. “Todas las limitaciones a nuestro [programa de] Investigación y Desarrollo [I+D] serán levantadas el viernes”, agregó.

La medida anunciada por Rohani supone el tercer incumplimiento del acuerdo nuclear desde mayo, cuando los Estados Unidos, que el año pasado tomaron la polémica decisión de abandonar el pacto y volver a imponer sanciones a Teherán, intensificaron su presión económica contra el régimen iraní. Desde entonces, Irán ha anunciado su intención de superar tanto las reservas como el grado de pureza de uranio permitido por el acuerdo.

A pesar de su anuncio, el presidente iraní, quien ya había dado de margen hasta el 5 de septiembre a los signatarios europeos del acuerdo para tomar medidas que garanticen parte de los beneficios económicos que su país debería obtener bajo el mismo, concedió un nuevo plazo de dos meses a Europa para que “cumpla con sus compromisos.”

Así, la decisión de Teherán de incumplir otro requisito más del acuerdo se produce en medio de los intentos de Francia por salvarlo ofreciendo a Irán una línea de crédito de 15.000 millones de dólares hasta finales de año. A cambio, París exige que Teherán vuelva a cumplir las condiciones del pacto, y se comprometa a garantizar la seguridad en la región del Golfo Pérsico y a negociar un programa nuclear a partir de 2025.

En este sentido, el presidente francés, Emmanuel Macron, está tratando de asumir la iniciativa de entre los estados europeos miembros del acuerdo, que incluyen a Alemania y el Reino Unido. Los tres se han mostrado férreos defensores del pacto, pero hasta la fecha han sido incapaces de establecer un mecanismo financiero que les permita eludir las sanciones de los Estados Unidos y mantener los beneficios prometidos a Irán.

La última propuesta de París, sin embargo, sigue dependiendo en última instancia de que los Estados Unidos emitan las correspondientes exenciones, una opción que Washington no ha descartado explícitamente pero que observa con fuerte reticencia debido a que iría en dirección contraria a su estrategia de aplicar máxima presión económica a Irán.

De hecho, el mismo miércoles Washington informó que había impuesto nuevas sanciones contra una veintena de personas y entidades supuestamente involucradas en la sofisticada red de transporte marítimo que Irán ha diseñado para mantener a flote parte de sus exportaciones de petróleo, que se han desplomado un 80% desde el inicio de las sanciones. Además, la administración estadounidense anunció una recompensa de hasta 15 millones de dólares a quien pueda proporcionarles información sobre dicho esquema.

Saliendo al paso de las nuevas medidas adoptadas por Washington, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Javad Zarif, calificó el Tesoro de los Estados Unidos de “carcelero” en un mensaje difundido a través de su perfil de Twitter. “La única forma de mitigar el terrorismo económico de los Estados Unidos es decidir liberarse finalmente de la soga del verdugo,” agregó el diplomático iraní, en referencia a las sanciones económicas.

A pesar de la peligrosa espiral de tensión y el aumento de la retórica bélica en la que viven inmersos los Estados Unidos e Irán, ambos se han ocupado de dejar por el camino alguna puerta abierta que permita resolver diplomáticamente la disputa. Así, Rohani ha reiterado que el programa nuclear de su país es de carácter civil, pacífico y controlado, y que todos los avances efectuados son reversibles si se retiran las sanciones, a la par que ha ido prorrogando los plazos concedidos a Europa para acordar una alternativa que satisfaga a todas las partes. Washington, a su turno, considera su receta de sanciones como la mejor forma de forzar a Teherán a negociar un nuevo –y más amplio y estricto– acuerdo, y Trump no ha descartado la posibilidad de llegar a reunirse con Rohani para tal efecto.

Prueba de estos gestos de buena voluntad fue que Irán puso en libertad ayer a siete de los 23 miembros de la tripulación del Stena Impero, un buque petrolero con bandera británica asaltado y retenido por la Guardia Revolucionaria iraní a mediados de julio en el estrecho de Ormuz. La captura de la nave se produjo poco después de la detención de un buque iraní por parte de las autoridades británicas en Gibraltar, en un aparente acto de represalia.