Bodas de invierno: Claves para ser la invitada perfecta

El terciopelo, los brillos y las diademas te convertirán en la reina de la noche (con permiso de la novia)

Muchas veces dar con el conjunto ideal para una boda en la estación más fría del año se convierte en una pesadilla. La realidad es que aunque componer un estilismo sofisticado en invierno requiere más esfuerzo que un outfit de verano, hay claves sencillas que van a hacer que des con el look adecuado en mucho menos tiempo del que imaginas.

Existe mucha vida más allá del vestido de terciopelo o los conjuntos largos negros y de colores apagados. Un buen accesorio es capaz de transformar cualquier look de invitada, y esta temporada contamos con muchas y glamurosas opciones: unos guantes largos, un bolso de plumas o una diadema joya te pueden salvar muy dignamente este compromiso.

Hay que recordar algunas reglas básicas de la etiqueta para bodas como no llevar vestidos largos, blancos o negros, nada de escotes pronunciados ni joyas o maquillajes excesivos. En una boda, sobre todo si es eclesiástica, la regla fundamental que hay que seguir es menos es más. Y por supuesto, ser sensatas: si estamos a dos grados de temperatura, no tiene sentido que llevemos vestidos de tirantes sin abrigos.

Para una boda de mañana, irás perfecta con un vestido corto o midi, un abrigo o capa y unos guantes acordes a la manga de tu vestido. En las bodas de mañana se admiten las pamelas, aunque siempre serán diferentes a los sombreros veraniegos; las pamelas nacieron para protegernos del sol y poco vamos a ver en enero. Descarta pues las que sean de paja, rafia o con adornos florales. Cuida también el tamaño de la pamela, pues no te la podrás quitar hasta después del baile nupcial.

En una boda de tarde o noche se puede jugar con outfit más sofisticados, como incorporar una estola de piel, stilettos, vestidos más largos con brillo metalizados y joyas más importantes.

El vestido

Si no eres de vestido largo, también estás de enhorabuena. Son tendencia los trajes de dos piezas (lánzate a probar los de terciopelo), los monos y hasta elegantes pantalones acampanados con detalles de encaje. A la hora de elegir el tejido de tu atuendo, opta por sedas, satén y huye de volantes y géneros demasiado vaporosos. El brillo y la caída del satén puede ser espectacular en esta estación, y piensa que aunque en el exterior esté diluviando, seguramente en la sala donde se celebre el banquete habrá calefacción y podrás lucir tu conjunto.

Aunque el vestido negro sea el más socorrido y elegante para todo tipo de siluetas, es un color prohibido para las bodas (aunque en invierno esta regla se relaja bastante) puesto que se asocia a eventos menos festivos. La paleta de colores invernal es más sobria, alejándote siempre de los tonos eléctricos, y triunfan los morados, el azul noche, el gris marengo, el Burdeos, el rojo guinda, los tostados y este año, los metalizados.

Mirad la sencillez y elegancia de este modelo de Charo Azcona.

Apuesta este año por las lentejuelas, el animal print y las mangas abullonadas. Si quieres triunfar, no descartes un potente vestido rojo, ya que te servirá seguramente para otras fiestas. En la psicología del color, el rojo hace que los demás te vean como una mujer poderosa y segura de ti misma.

Hay que abrigarse siempre

Si no quieres invertir en un abrigo de fiesta por temor a no volver a usarlo, las capas y las estolas de piel serán tus mejores aliados. Por supuesto, no hace falta que sea piel verdadera. Las estolas protegen de las bajas temperaturas y funcionan a la perfección en este tipo de bodas, dando un plus de elegancia a cualquier conjunto. Además se pueden lucir tanto en bodas diurnas como nocturnas y hacen un combo perfecto con sombreros y tocados.

Si quieres lucir un abrigo, tus mejores aliados serán los tonos neutros como el marrón o el crudo para poder combinar cualquier estilismo. Este año siguen reinando las capas, ya sean largas y cortas: perfectas para lucirlas con guantes y convertir cualquier estilismo en un look formal y elegante.

¿Qué tal atreverse como Gilda y llevar guantes largos? En cuero o antelina, este tipo de guantes aporta sofisticación a tu conjunto en un evento tan especial como es un enlace. La regla es muy simple: cuanto más larga sea la manga del vestido más corto será el guante y viceversa.

Los complementos, un must de estilo

Si tu vestido es muy llamativo, es mejor que tengas accesorios discretos y joyas no muy ostentosas. Al contrario, si tu vestido es sencillo, puedes potenciarlo con unos pendientes XL, un buen clutch de pedrería o un tocado que robe todas las miradas. Y hablando de miradas, si la boda se celebra en la noche, potencia tu belleza con unos ojos muy marcados y triunfarás.

En cuanto a los bolsos, recordad que según avanza la hora de la boda, los bolsos se van haciendo más pequeños. Este invierno son tendencia los mini bolsos de cadena tipo Chanel, los clutch con brillos y las mini bolsitas (tipo limosneras) de terciopelo o plumas.

En cuanto a las joyas, es mejor apostar por una pieza grande o buena y huir de la bisutería excesiva. Llenar tu muñeca de pulseras no va a realzar tu look, sino todo lo contrario. Si tu vestido es muy sencillo sí que puedes potenciarlo con unos maxi pendientes, pero por favor, no lo combines con un tocado extravagante o parecerás un pequeño árbol de Navidad lleno de bolas.

Los tocados

Lo primero es recordad que hay otra máxima en la etiqueta que reza “la invitada que sale tocada, vuelve tocada”, así que pensad que tenéis que elegir un complemento que sea bonito, a juego con el conjunto, que sea cómodo y que pueda sujetarse al cabello para que no salga volando en el caso de que sea un día muy ventoso.

Están muy de moda las diademas de terciopelo o con bisutería, al igual que los turbante joya, que recogerán tu pelo y potenciarán tu rostro. Compra diademas decoradas con cristales, strass y brillos de todo tipo. Otra tendencia más atrevida son las boinas o casquetes; si llevan un velo de rejilla aportan más puntos en el mundo fashionista.

Zapatos

Aunque lo más práctico son los zapatos cerrados, déjate arrastrar por la mayor tendencia de este invierno y luce unas piernas infinitas sobre sandalias de terciopelo. Los tonos más aclamados son los empolvados, azul noche, pastel y dorado. Recuerda que cada largo de vestido tiene sus zapatos, y no olvides combinarlo con medias si eres muy friolera. Este año hay colecciones de panties de fiesta que son espectaculares.

Sandalias de tacón pedrería Zara
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