Mónica Naranjo: “Las mujeres tenemos que estar todas unidas. No hay excusa para no hacerlo”

La artista derrumba algunos tabúes para acercarnos a su lado más cálido, el de la mujer sensible que hay detrás de la fachada.

Mónica NaranjoDavid Arnal

Mucho se ha dicho, a modo de titular, de Mónica Naranjo (Figueres, 1974): una superviviente, un animal escénico imparable, una pantera desatada, un icono de los derechos de las mujeres, un símbolo de los colectivos LGTBI y, sobre todo, una de las voces más potentes del panorama musical, con un rango vocal capaz de abarcar ambos extremos. En Mónica, no hay espacio para lo intermedio, porque su talento y actitud no dejan indiferentes a nadie. En 2020, la artista ha cumplido 25 años de carrera musical con la gira ‘Renaissance’ que, como el ave fénix, resurgirá de sus cenizas los próximos meses, con nuevos temas bailables que la cantante compone desde su hogar en este tiempo de reclusión. Más allá de la diva, Mónica Naranjo derrumba algunos tabúes para acercarnos a su lado más cálido, el de la mujer sensible que hay detrás de la fachada.

Mónica, ¡quién hubiera dicho que ‘Sobreviviré’, la canción más memorable de tu carrera profesional, cobraría ahora un nuevo significado! ¿No es así?

‘Sobreviviré’ es una canción muy importante en mi carrera, pero tampoco diría que es la más memorable para mí, pero es verdad que le tengo mucho cariño y me emociona que la gente haya encontrado en su letra algo que ahora les llena y les da energía. Siempre emociona cuando un tema tuyo gusta tanto y, con el paso de los años, sigue siendo capaz de emocionar.

¿Cómo está sobreviviendo al confinamiento la ‘Pantera de Figueres’?

La verdad es que soy muy hogareña y familiar, y en estas semanas he conseguido tener algo que echaba en falta durante los dos últimos años de trabajo desenfrenado, y es tiempo, para estar con los míos y para componer mucho. Los artistas somos gente nómada por obligación y yo siempre echo mucho de menos estar en casa con los míos.

No imagino un animal salvaje encerrado en una jaula. ¿Cómo te has desatado para estimular tu creatividad artística?

Soy mucho más tranquila de lo que la gente cree. Una cosa es el personaje y, otra, la mujer que hay detrás de la artista, y es precisamente este momento de parón el que me está permitiendo poner en papel muchas de las ideas que tenía pendientes.

Tu carrera personal y profesional te han puesto a prueba en numerosas ocasiones. ¿Con qué miedo has lidiado esta vez?

Como artista, mi sensibilidad está muy a flor de piel y la lucha con el miedo es algo que ya pertenece a mi rutina. Siempre he dicho que el miedo te mantiene alerta, pero que no debes dejar que te domine. El miedo es un mal consejero, el pensamiento es creador y siempre debes conseguir ese difícil equilibrio entre no ser una persona inconsciente, pero no dejarte empapar por el miedo.

Mónica NaranjoDavid Arnal

¿Eres de las que piensa que todo en esta vida sucede por algo?

No sé por qué suceden las cosas, pero lo que sí sé es que debemos aprovechar cada oportunidad de nuestras vidas y cada circunstancia que nos ocurre para aprender algo. Creo que todos estamos aprendiendo la lección que juntos podemos vencer cualquier obstáculo. Me emociono al ver tanta buena gente luchando y ayudando a superar esta pandemia.

¿Cuál es el peor bache que has superado en tu trayectoria profesional?

Siempre digo que los golpes te hacen crecer. Sobre todo, me he dado un golpe cuando he dejado de escucharme a mí y he escuchado a otros. ‘Minage’ es el más claro ejemplo de esto. Todo el mundo me dijo que iba a darme un golpe, yo dije que no vendería los mismos discos que ‘Palabra de Mujer’, pero que sería un disco de culto y, mira, veinte años después, ahí está ‘Sobreviviré’.

Esta versión de la artista Mina Mazinni cumple ahora dos décadas y sigue manteniendo la misma fuerza, porque es invariable al paso del tiempo. ¿Cómo crees que este tema se ha convertido en un símbolo de la lucha por el individualismo y la libertad?

Creo que es porque la letra, compuesta por José Manuel Navarro, es maravillosa. El primer día que me la leyó, me eché a llorar, me llegó muy adentro. La canción hablaba de mí y eso es lo que creo que le pasa a la gente con ella.

Explícame alguna anécdota de Mina Mazinni. La diva italiana irrumpió en tu vida a los 15 años y la sacudió como un huracán.

Mina es una mujer maravillosa, con un talento desbordante, a la que siempre he admirado mucho y a quien me apetecía hacer un homenaje como fue ‘Minage’. De hecho, ella estuvo muy involucrada en el proceso de grabación. Conocerla fue un sueño y grabar con ella, una de las experiencias más bonitas de mi vida.

¿Cómo te ha influido su figura?

Los ejemplos de grandes mujeres siempre me han inspirado y conmovido. ¡Qué injusta fue la sociedad italiana con Mina en el pasado y cómo ella supo aguantar y no ceder en lo que creía correcto!. Un caso parecido al de Gloria Trevi. Otro ejemplo de mujer a quien la vida me ha regalado conocerla. Son grandes ejemplos para mí de cómo creer en ti mismo, tener autoconfianza y saber renacer de tus cenizas.

En tiempos del #metoo, ¿qué otras artistas has apoyado? Hoy en día, la sororidad entre mujeres en la industria musical también es clave para seguir avanzando en ese camino hacia la igualdad.

No me cansaré de decirlo: las mujeres tenemos que estar todas unidas. No hay excusa para no hacerlo. Y, a veces, no sabemos hacerlo y nosotras mismas debilitamos nuestra lucha.

Más allá de ser un icono de los derechos de las mujeres, también te has convertido en un símbolo para los colectivos LGTBI, gracias a tus letras, declaraciones sinceras y performances llenas de simbolismo. ¿Cuándo te diste cuenta de que tu música podía ayudar en la lucha por sus derechos?

Siempre he sido parte de la comunidad con lo que para mí es algo muy natural pensar y hablar sobre que todos los seres humanos somos iguales y tenemos los mismos derechos sin importar a quién o cómo amemos. Nunca hice música dirigida a la comunidad, pero desde mi álbum debut me di cuenta de que el mensaje les llegaba y no pude sentirme más feliz por ello.

En este aspecto, ¿qué es lo más gratificante que te han dicho y qué cambió tu percepción?

Gratificante es cuando me dicen que mi música les ha ayudado o servido en algún momento. Eso siempre me hace sonreír, porque mi objetivo como artista es expresar lo que llevo dentro y que a la gente le llegue el mensaje.

¿Qué cadenas quedan aún por romper?

No sé lo que me deparará el futuro, pero no me da miedo romper ninguna cadena. ¡Si hasta me he atrevido a presentar un reality!

¿Cómo ‘Mónica y el sexo’ puede contribuir a romper tabúes?

En primer lugar, en el programa intentamos transmitir muchos mensajes y, al mismo tiempo, hacerlo de forma amena. En segundo lugar, tenía la necesidad que la gente conociera que Mónica Naranjo es una mujer más allá de la artista y quería romper esa muralla de la diva, porque soy todo lo contrario a una mujer distante y fría.

¿Por qué crees que aún existen ciertos tabús sexuales? Precisamente hoy en día, cuando el sexo parece ser tan universal, digital y asequible. Y remarco la palabra “parece”.

Para mí solo hay una respuesta... por miedo.

¿Cuál es nuestro principal pecado en esta materia?

La incomunicación. Y es algo que he comprobado en la serie. Seguimos teniendo problemas a la hora de comunicarnos con el otro y decir lo que nos emociona o, sencillamente, lo que nos gusta.

Respecto a la actualidad, aún te queda medio mundo por recorrer para promocionar la gira ‘Tour Renaissance 25o aniversario1. ¿Qué tienen que esperar los asistentes cuando se reactive la gira?

Este verano, si Dios quiere, seguiremos disfrutando de este espectáculo tan bonito que hemos creado, aunque con un set list un poco diferente para que sea aún más divertido. Pero es verdad que los nuevos trabajos musicales que saldrán este año marcarán un cambio en mi carrera, con una vuelta al pop y al pop rock. Como le digo a mi equipo, ¡en 2020, vamos a bailar!

Mónica NaranjoDavid Arnal

Desmelénate. Lánzame una reivindicación a modo de zasca, con tu voz potente para cambiarnos como sociedad.

Venga, ahí voy: No dejes nuca pasar la oportunidad de abrazar y besar a esas personas que quieres. No dejes nunca pasar la oportunidad de hacer sentir bien al prójimo con una sonrisa. Y, sobre todo: ¡Vive sin miedo!