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Alertan sobre la «invisibilización» del consumo de drogas en mujeres

Cataluña lidera el uso de cocaína en España y Barcelona, en Europa, según Proyecto Hombre

Tras varios años de descenso, el consumo de cocaína ha vuelto a crecer últimamente en Cataluña, según datos de la ONG Proyecto Hombre
Tras varios años de descenso, el consumo de cocaína ha vuelto a crecer últimamente en Cataluña, según datos de la ONG Proyecto Hombrelarazon

La ONG catalana Proyecto Hombre alertó ayer de que el 15,8 por ciento de las personas atendidas por drogadicciones son mujeres, aunque la entidad calcula que el porcentaje real podría ser el doble.

La ONG catalana Proyecto Hombre alertó ayer de que el 15,8 por ciento de las personas atendidas por drogadicciones son mujeres, aunque la entidad calcula que el porcentaje real podría ser el doble. Achacaron esta posible reducción a que se trata de una realidad «invisibilizada», asociada a un mayor estigma social y patrones de consumo diferenciados respecto a los hombres.

El director de la ONG, Oriol Esculies, señaló que «sigue existiendo un estigma mayor en las mujeres que les impide pedir ayuda». Uno de los posibles motivos es que tienen más cargas familiares , además de mayores limitaciones económicas. También en muchas ocasiones consumen sustancias más aceptadas socialmente, como el alcohol y los psicofármacos. «Es un conjunto de factores que actúan de barrera para pedir ayuda, por lo que creemos que tenemos que adaptar los recursos para acercarse a las mujeres», añadió.

También recordó el «incumplimiento de estereotipos tradicionales», que vinculan a las mujeres al cuidado de familiares, a la resistencia frente a los problemas o a anteponer los intereses ajenos a los propios.

«Llegan pocas y más tarde, con una historia de consumo más larga y más posibilidades de cronificación», lamentó Esculies, que añadió que, a veces, el consumo de drogas de las mujeres es «instrumental», para «soportar cargas» como situaciones familiares complejas o violencia machista.

Las mujeres tratadas son mayores, con una media de edad de 42 años frente a los 39 en hombres, padecen más trastornos mentales (48 por ciento frente al 30 por ciento en hombres) y presentan una prevalencia más alta del virus del VIH (12 por ciento ante el 6 por ciento en hombres), además de haber padecido abusos de distintos tipos.

El 68,7 por ciento de mujeres han sufrido abusos emocionales, el 48,8 por ciento físicos, por violencia machista, y el 26,7 por ciento, sexuales. «Este factor pesa mucho, tiene una gran afectación en la vida de estas mujeres», señaló Esculies.

Paralelamente, el director destacó el crecimiento del consumo de cocaína que, tras años de descenso, ahora se sitúa como la sustancia más consumida en Cataluña, con el 53 por ciento, el dato más alto de toda España, y alertó contra la banalización de su uso.

Esculies subrayó que Barcelona ya figura como la ciudad europea con más rastros de cocaína en las aguas residuales, y ha explicado que, según diversas hipótesis, la cocaína se consume más «en entornos de más actividad económica, con gran impacto del turismo». Mencionó que la organización se encuentra en una «fase de reflexión» para valorar si es necesario cambiar el nombre y así incluir a las mujeres.

En los jóvenes de trece a 23 años, con una media de inicio de la atención de 16,7 años, el 71,8 por ciento del consumo es de cannabis, seguido por la cocaína (11,3 por ciento) y el alcohol (9,9 por ciento), aunque casi siempre el alcohol y el tabaco acompañan la sustancia principal; y el abuso de las tecnologías de la información y la comunicación se sitúa en el 4,3 por ciento. «Las drogas y el alcohol te hacen débil, pero se puede salir», dijo una atendida por la entidad.