Política

La Generalitat alerta de una relajación en la higiene de los restaurantes catalanes

Los brotes de intoxicación alimentaria se doblan entre 2015 y 2017 en la hostelería catalana

Un portal web permitirá consultar la seguridad alimentaria de bares y restaurantes
Un portal web permitirá consultar la seguridad alimentaria de bares y restaurantes

Los brotes de intoxicación alimentaria se doblan entre 2015 y 2017 en la hostelería catalana

Cataluña cuenta ya con una población de 7,5 millones de habitantes. Y recibe cada año 19 millones de turistas. En total, sirve 30 millones de comidas diarias. El camino que recorren los alimentos del campo a la mesa está lleno de riesgos, como los que recorren los personajes de los cuentos de los Hermanos Grimm, sólo que en vez de lobos y brujas, hay bacterias llamadas salmonela o listeria, contaminantes como el mercurio o virus como el de la hepatitis A –un apunte, los virus no crecen en los alimentos, pero pueden contraerlos de las personas que los manipulan–.

Pero igual que Blancanieves tenía a siete enanitos y un príncipe, los alimentos también cuentan con un guardián, la Agència de Salut Pública de Catalunya (ASPC), que vela por su salud desde la granja hasta el plato. Desde que empezó a trabajar, en 2004, los brotes de toxiinfección alimentaria se han reducido un 57%.

Si en 2006, el número de personas intoxicadas por comer alimentos en mal estado fueron 1.720, diez años después, los afectados fueron 891, bajaron un 48,2%. Desde 2008, el número de brotes se mantiene estable en cerca de unos 80 al año. Bajan en las escuelas, en los hogares y se mantiene en las residencias de ancianos, lo que lleva a la Generalitat a estar en alerta.

Sin embargo, Joan Guix, el director de la ASPC, avisa de que en los últimos cinco años se han disparado los brotes de toxiinfección en el sector de la hostelería. De los 27 registrados en 2014, se ha pasado a 64 en 2017. De las 35.000 inspecciones que se hacen cada año, un 20% de los establecimientos suspende.

La Generalitat advierte de una relajación en la higiene de las cocinas y en la manipulación de los alimentos. La subdirectora general de Seguridad Alimentaria y Protección de la Salud, Carme Chacón, admite que «nos preocupa que no se mantenga la higiene, que se crucen a alimentos y utensilios, o que no se mantenga la cadena del frío».

Para revertir esta tendencia, la Generalitat estudia crear un sistema que informe a la ciudadanía de los resultados de los controles oficiales en materia de seguridad alimentaria que se hacen en los establecimientos catalanes. Podría entrar en vigor en 2020. Este sistema funciona en ciudades como Nueva York, donde los comensales pueden consultar el nivel de higiene de los bares y restaurantes, a través de una placa, como las de la guía «Trotamundos» o «Tripadvisor», que puntuan la calidad del establecimiento. Antes de tener la placa, que requiere más burocracia, se podrá obtener la información a través de un portal web.

De sus años de trabajo, la ASPC destaca la reducción de los brotes de salmonela un 80%. Ayuda la disminución de su prevalencia en las explotaciones avícolas. Hoy se dan 24 casos de salmonelosis por cada 100.000 habitantes. Es una cifra similar a la media de la Unión Europea.

El que no es similar es el número de infecciones por listeria, que en Cataluña triplica la media de la UE, se dan 1,3 casos por cada 100.000 habitantes. Chacón relaciona estos niveles con el aumento del hábito de comer alimentos listos para el consumo en los que no se aplica calor y en consecuencia no se destruye al microorganismo. Por eso, hace un llamamiento a las personas que comen con tupper, para que vigilen que no rompan la cadena del frío, sobre todo, ahora que viene verano y el calor puede ser un aliado de las bacterias. También hay un aumento de las infecciones por campylobacter (62 casos por cada 100.000 habitantes). Chacón llama a tener cuidado con las carnes frescas y crudas, los quesos no madurados y los huevos.

Cambio climático

La ASPC no ignora las advertencias de la joven activista Greta Thunberg y tiene en cuenta que el cambio climático puede traer a Cataluña inundaciones, episodios de sequía y un cambio de la temperatura que afecte la manipulación de los productos. También cuenta con nuevos hábito de compra de alimentos on line, aunque tiene pendiente una regulación para reforzar los controles sanitarios.

Aviso a embarazadas y niños para que reduzcan el consumo de peces grandes

El pescado no puede faltar en una dieta equilibrada, pero la Agència de Salut Pública de Catalunya alerta de que niños y embarazadas tienen niveles de mercurio en sangre al límite de lo que pasaría a considerarse peligroso por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por eso, recomienda que no coman pescados grandes como el tiburón, el pez espada o el atún rojo que se alimentan de una gran cantidad de peces que como ellos están contaminados por mercurio. Su consumo puede afectar al sistema nervioso central y a los riñones. Y en embarazadas puede alterar al desarrollo del sistema neurológico del feto. El resto de estudios de la ASPC señala que la exposición de la población a contaminantes químicos a través de la dieta ha bajado en un 70% en dioxinas, policlorobifenos y en plomo, este último desde que hay gasolina sin plomo. También se reduce la acrilamida.