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«Me permite su billete, por favor»

La mayoría de los ciudadanos desconoce qué es la forondotelia, aunque casi todos compran a menudo un billete o título de algún transporte público

Probablemente, la mayoría de los ciudadanos desconoce qué es la forondotelia, aunque casi todos compran a menudo un billete o título de algún transporte público y se han visto sorprendidos por algún revisor que les dice: "Por favor, me permite su billete".

La forondotelia es la afición a coleccionar billetes de transporte público, un término exótico que tiene su origen en el apellido de Mariano de Foronda, que fue director de la empresa Tranvías de Barcelona entre los años 1904 y 1931.

Precisamente para los forondotelistas y también para los aficionados a la historia, esta semana se ha inaugurado en el Metro de Barcelona la exposición "El billete, por favor", que, organizada por la compañía de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), cuenta anécdotas e historias de los títulos de transporte público desde 1872 hasta la actualidad.

La muestra, que se puede ver gratuitamente en el Espacio Mercè Sala, situado en el pasillo de conexión entre los dos vestíbulos de la línea 5 del metro de la estación de Diagonal, de lunes a viernes laborables, explica a través de 5 etapas cómo la configuración del billete se ha desarrollado reflejando la propia evolución de la sociedad.

El primer periodo abarca el inicio del funcionamiento del transporte público en Barcelona, hacia el año 1872, hasta principios de 1900, y sigue con un segundo que llega hasta la Exposición Universal de 1929, antes de repasar la conflictiva comprendida entre 1931 y 1941.

La muestra también recorre la posguerra y el inicio de la Guerra Civil hasta el inicio de la democracia y termina paseando por la modernidad iniciada en la década de 1970 hasta la actualidad.

Según han explicado los organizadores de la exposición, los billetes característicos de la primera etapa son los de "cuartos"y de "cromo".

Se llamaban así porque no existían los céntimos y el 'cuarto' era el precio que se establecía en el transporte público.

Además, para evitar que los viajeros no compraran el billete a los cobradores, éste servía también para participar en un sorteo.

La evolución llevó años más tarde a los billetes a servir sólo como un comprobante y la tendencia era tirarlo una vez utilizado.

En la muestra se puede ver cómo la Guerra Civil influyó también en los billetes del tranvía, que indicaban que eran de un "transporte colectivizado".

Con la llegada de la democracia el diseño del billete buscó implicar al usuario en el reconocimiento del transporte público y, según consta en la muestra, pasó a ser un artículo de comunicación más de la empresa de transportes.

Los forodontelistas, que también acostumbran a coleccionar no sólo billetes originales, que son los más preciados, sino también reproducciones fotográficas e información complementaria sobre los títulos, pueden encontrar en la exposición desde billetes sencillos a títulos de ida y vuelta de un solo día o semanales.

También se exhiben varios tipos de abonos que van de un día a un año, billetes combinados, billetes especiales de servicios extraordinarios, de líneas especiales o que resaltan efemérides relacionadas con el transporte o con algún hecho de relevancia ciudadana, como los que se imprimieron y vendieron con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992 o el Año Internacional Gaudí 2002.

Los forondotelistas tienen especial predilección por los billetes con números capicúas y la muestra dedica a ellos un apartado especial.

En la exposición se exhiben también objetos como canceladoras de tarjetas, marcadores de billetes, gorras de revisores, máquinas expendedoras antiguas, letreros y placas indicadoras de señalización.

También se muestran silbatos de inspectores y cobradores de tranvías y autobús, cajetines y billetes originales para a cobradores, tacos de billetes de diferentes épocas y compañías, así como otras curiosidades.

Según los organizadores, la muestra "no pretende hacer un exhaustivo detalle cronológico de los tipos de billetes que ha habido a lo largo de los años", sino que quiere "dejar constancia de algunas de las circunstancias curiosas que a lo largo del tiempo se han establecido entre el público usuario del transporte y el billete que le da derecho a utilizarlo".