Y el premio al metal más valorado del mundo es para... el sorprendente rodio

No para de subir en los mercados el precio del gramo de rodio, el metal precioso más caro, que se usa tanto en joyería como en automoción.

Joya bañada en rodio
Joya de Swarovski bañada en rodio.SwarovskiJoya bañada en rodio

Si hiciéramos una encuesta por la calle y preguntáramos cuál es el metal precioso más caro de la actualidad, ¿qué diría la gente? Es más, si quien esto escribe hubiera sido uno de los paseantes por esa misma calle y hubiera sido entrevistado, claramente, no habría acertado. Se podría pensar en el oro, la respuesta más tópica, o quien algo sepa de este tipo de asuntos se acordaría del platino, o el más listo, del paladio. Pero ninguno de ellos habría acertado.

El metal precioso más caro del mercado es el rodio. Y no para de subir. Un ascenso que comenzó hace solo un par de años y que parece no tener techo alguno. Sin ir más lejos, la cotización de hoy mismo, a mediados de este caluroso y extrañísimo mes de julio y en gramos, que en onzas lo más posible es perderse, es la siguiente: Por un gramo de rodio, sí, sí, repito, por un gramo se paga en el mercado donde cotizan estas cosas 225 euros. Casi 4 veces más que el paladio, el segundo en la lista, que supera, con poco, los 58. Por detrás están el oro, valorado en algo más de 50 euros y el platino, que no llega ni a los 25 euros. La plata, claro, casi ni cotiza.

¿Por qué es tan caro últimamente?

El rodio vive su particular edad dorada. Se trata, además de un elemento químico integrante de aquella tabla que aprendíamos de jovenzuelos, de un metal poco abundante. Anualmente se extraen solo 20 toneladas de rodio cada año, la inmensa mayoría de ellas, entorno al 80 por ciento, en Sudáfrica, y siempre asociado a la extracción de platino y níquel, en cuyo interior se puede encontrar no sin dificultad.

El altísimo precio que tiene en estos últimos años está íntimamente relacionado con una de sus utilidades principales. Y es que el rodio es indispensable para fabricar los catalizadores de todos los automóviles que consuman gasolina; esto es, el rodio es imprescindible para que los coches sean cada vez menos contaminantes. Cuando ese coche eléctrico al que tanto se espera y que nunca acaba de llegar sea, por fin, una realidad, otro gallo cantará, pero, por ahora y por este motivo, el precio del rodio no parará de subir.

Joya bañada en rodio
Joya bañada en rodioJoya bañada en rodioJoya bañada en rodio

El otro sector en el que triunfa el rodio no es menos sofisticado, sino más bien todo lo contrario. Cualquier buen amante, no es el caso, de la joyería, sabrá que existe el baño de rodio. Algunas joyas, generalmente de oro o de plata, se recubren, mediante un proceso de galvanoplastia, de una capa de rodio hasta conseguir un acabado extremadamente brillante y resistente. Con semejantes utilidades principales, unida a la del sector aeronáutico, que también tira del rodio aunque en mucha menor medida, es fácil pensar que en las encuestas que se hagan en los próximos años sobre los metales preciosos más caros, la respuesta será la misma... aunque poca gente la conozca.