La ‘nueva normalidad’ dispara el interés por las villas de lujo

Con la implantación del teletrabajo, los desplazamientos a los centros laborales se ha reducido y el vivir en la periferia se consolida.

La crisis del coronavirus nos ha hecho replantearnos muchas cosas. Una de ellas, el tipo de casas en las que vivimos, especialmente a aquellos que habitan en grandes ciudades donde el espacio tiene que estar más aprovechado y los hogares suelen reducir su tamaño, sobre todo si hablamos de las zonas centro. Por eso, ahora que hemos salido de nuestro encierro, se observa una tendencia cuanto menos curiosa.

Muchos hubieran dado todo el oro del mundo por haber pasado el confinamiento en una casa con jardín o terraza, o simplemente con un pequeño balcón en el que salir a disfrutar de la luz del día. Y no es un tema baladí, porque tres meses sin poder salir de un espacio reducido con apenas dos ventanas no tiene que ser plato de buen gusto. Por eso, el interés por las villas de lujo, donde se pueden disfrutar de todo tipo de comodidades y amplios espacios, se ha disparado. Quizá la ‘nueva normalidad’ en la que el teletrabajo parece haber llegado para quedarse, tenga mucho que ver, ya que con este nuevo modelo laboral el desplazamiento a los lugares de trabajo se ha reducido.

Obviamente es algo que está al alcance de unos pocos, pero resulta llamativo que se haya producido un incremento en las reservas en proyectos como el de Levitt-Lazarejo -de hecho la comercializadora del proyecto ha cerrado seis ventas solo durante el pasado mes de junio-, de la promotora Levitt, que construye villas de lujo de 450m² con jardín privado y posibilidad de piscina privada en Las Rozas (Madrid). Y viendo las particularidades que ofrecen estas casas no es de extrañar que más de uno se haya encaprichado con una de ellas.

Se trata de un total de 152 villas independientes de 4 y 5 dormitorios, diseñadas por el estudio de arquitectura Cano y Escario, con parcelas de 500 a 1.000 m2, con jardines privados y con un precio desde 899.000 euros. Todo un oasis de paz situado en plena naturaleza, pero a escasos kilómetros de todo tipo de zonas de ocio y entretenimiento que hará las delicias de aquellos que puedan permitirse imaginar su vida allí.