La crisis también golpea a los proyectos más novedosos

Bálamo, la mayor marisquería de Madrid y con el jardin vertical interior más amplio de Europa, reduce un 59% su actividad

Bálamo es más que un restaurante, es la marisquería más grande de la Comunidad de Madrid. En concreto, se trata de un espacio formado por 4.200 metros cuadrados, en Alcorcón, en el que se puede degustar pescado y marisco, y que además contiene un elemento ornamental único, ya que en su interior está el jardín vertical interior más grande de Europa, obra del arquitecto Rui Costa, compuesto por 14.525 plantas. Uno de los propietarios de Bálamo es Óscar García, quien empezó a gerenciar con éxito la marisquería Círculo en 2015, en un proyecto de dos familias en el que «nos planteábamos hacer algo grande, porque creíamos que podíamos aportar otros servicios, desde una guardería a un parking mucho mayor, para uso y disfrute de los clientes». En este sentido, indica que cuentan con un parque infantil para niños de 2 a 6 años, así como un aparcamiento exterior con 130 plazas en superficie y otras 190 en garaje subterráneo, desde donde se accede directamente al restaurante.

Sin embargo, el elemento diferencial más sorprendente del recinto es ese jardín en la pared, que, según explica Óscar García, «contó con el diseño de numerosos ingenieros, y que pusimos en marcha como algo muy innovador, porque creemos en un planeta azul». Tras la compleja obra desplegada, afirma, sólo pueden hablar maravillas de esta iniciativa, dado que las plantas aportan oxígeno al espacio y permiten que la gente respire un aire de mayor calidad. A esta función fisiológica, hay que sumar la estética: «queríamos diseñar un lugar que no pasara de moda, y de hecho solo lo podemos hacer porque se van cambiando plantas, algo en lo que el biólogo que nos asesoró, Ignacio Solano, nos dio su visto bueno». Sin embargo, la Covid-19 ha cambiado enormemente el panorama: «Hemos vivido una caída del negocio del 59 por ciento», indica.

Con respecto a la situación de la hostelería, reclama que «siendo como somos Europa todos, debería haber ayudas comunes para el conjunto de la Unión, es decir, que si en Alemania se plantean apoyos del 100 por cien a los negocios, aquí debería ser igual». Bálamo contó con el respaldo de Iberaval, sociedad de garantía que en Madrid cuenta con una línea de financiación para pymes por hasta 50.000 euros, con préstamos bonificados al 6,5 por ciento.