Las medidas que Ayuso quiere llevar a la hostelería: de medir el CO2 a bajar el hilo musical

El Gobierno busca cerrar con el sector que estas medidas no sean sólo unas recomendaciones, entre ellas, establecer un registro de las personas que reserven una mesa

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.EUROPA PRESS/E. Parra. POOL Europa Press

El Gobierno de la Comunidad de Madrid viene planteando desde hace meses iniciativas pioneras en España para luchar contra el coronavirus y tratar de reducir su impacto en esta segunda ola. Los cierres quirúrgicos por zonas de salud, la realización masiva de test de antígenos o el análisis de las aguas residuales son tres de los pilares de una estrategia que ha conseguido situar a la región entre las cinco comunidades con una incidencia acumulada menor a las puertas del invierno.

Ahora, la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, ha dado un paso más en esta dirección abriendo el debate en torno a la implementación de medidas que aumenten la seguridad de los espacios cerrados. Ayer mismo, planteó al sector de la hostelería la necesidad de hacer obligatorio la instalación de medidores de CO2 (dióxido de carbono) en los establecimientos de restauración. Fuentes próximas a la presidenta aclaran que, de momento, se trata de una recomendación, si bien es cierto que «es estudiará hacerlo obligatorio», extremo que, en todo caso, deberá cerrarse con los propios profesionales de este sector.

El objetivo, como explicó la propia Ayuso en un encuentro por videoconferencia con el viceconsejero de Salud Pública y Plan COVID-19, Antonio Zapatero, y representantes del sector, es evitar la transmisión del virus por aerosoles en los lugares cubiertos, que es donde precisamente se ha demostrado que se puede producir un mayor número de contagios. Y es que, a juicio de los responsables sanitarios de la Comunidad de Madrid, el momento actual requiere de la activación de medidas creativas que pasen por que la hostelería tenga cada vez más espacios al aire libre, pese a la llegada del frío, y, al mismo tiempo, se garantice una mayor seguridad en los espacios a cubierto. Esta estrategia entronca con las medidas diseñadas ya en otros países. En contraste con la inacción demostrada por el Gobierno de Pedro Sánchez, países como Estados Unidos, Japón, Reino Unido, China y Alemania vienen implementando medidas y protocolos orientados a poner en marcha medidas para garantizar una buena ventilación al demostrarse que se produce mayor número de contagios en sitos con ventilación poco adecuada.

Otra de las posibilidades que se someterá a estudio durante las próximas semanas será la posibilidad de colocar filtros purificadores de alta eficiencia, si bien se ha destacado por parte del Gobierno regional que la recomendación que va a primar siempre es la de garantizar la ventilación natural. De hecho, esta medida ya está contemplada en la última Orden que la Consejería de Sanidad ha redactado con medidas ante el coronavirus.

También se está estudiando que sea obligatoria la reserva en la restauración para tener localizado un número de contacto y poder facilitar el rastreo en el caso de que fuera necesario. También se podría llegar a pedir a los establecimientos que el sonido ambiente o los hilos musicales tengan los mínimos decibelios para que los clientes no tengan que forzar la voz al mantener conversaciones.

Por último, el Gobierno autonómico informó ayer de que está estudiando la posibilidad de instaurar en el sector una etiqueta de buenas prácticas o sello de excelencia que garantice el cumplimiento de normas de seguridad y que quede patente que los espacios ofrecen todas las garantías posibles. El Consejo de Gobierno evaluará de qué Consejería dependería la puesta en marcha de este sello. Por eso, en estos lugares ya se está pidiendo que se eviten los espacios interiores abarrotados y que se aseguren de que los espacios interiores estén adecuadamente ventilados trayendo aire exterior tanto como sea posible. Además de ello, en general, se recuerda que estar al aire libre y en espacios con buena ventilación reduce el riesgo de exposición a esta enfermedad.