Ayuso-Monasterio: negociación exprés de los Presupuestos

PP y Vox confían en un acuerdo rápido de las cuentas que Sol presentará el miércoles. La gratuidad de la educación no obligatoria y las leyes Lgtbi, principales escollos

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene durante el pleno de la Asamblea de la Comunidad de Madrid
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene durante el pleno de la Asamblea de la Comunidad de MadridEmilio NaranjoEFE

Hace dos semanas que Vox recibió el proyecto de Presupuestos del Gobierno de Díaz Ayuso. Su portavoz en la Asamblea, Rocío Monasterio, y el consejero de Economía y Hacienda, Javier Fernández-Lasquetty, ya se han reunido varias veces para hablar de las Cuentas para 2022, pero la parte más dura de la negociación se centra ahora en dos aspectos: la gratuidad de la enseñanza no obligatoria, especialmente de la Educación Infantil en la etapa de cero a tres años, y en una cuestión más ideológica que económica: la supresión de las leyes Lgtbi vigentes en la Comunidad de Madrid, ya que, si se cumpliera esta petición «ya no sería necesario exigir el pin parental» que con tanta insistencia reclamó Vox para apoyar el anterior Presupuesto, según reconoció ayer Monasterio en la Asamblea de Madrid.

Para que salgan adelante las Cuentas del próximo año, los populares están obligados a pactar con Vox y Monasterio está dispuesta a negociar rápido por que dice que conoce el proyecto de Presupuestos de Ayuso «perfectamente. Llevamos auditando las cuentas de la Comunidad de Madrid desde hace tiempo y tenemos un Excel con todo el gasto ineficaz y con todas las bolsas de gasto que se destinan a donde no se tienen que dedicar». Cree que hay que ir «a lo fundamental», como es la gratuidad de la enseñanza, en lugar de a «comisionados y chiringuitos» porque «tenemos un año difícil por delante y tenemos que proteger a los madrileños. Lo importante es que el Presupuesto se ajuste a la realidad de las familias», dijo ayer en la Asamblea de Madrid.

Pero eso que los de Monasterio consideran fundamental, no entra en el anteproyecto de Presupuestos que ya ha preparado el Gobierno de Díaz Ayuso porque «es imposible de afrontar». Acceder a la gratuidad educativa supone tanto como destinar 760 millones de euros solo a ese fin, según las cuentas que ha hecho la Consejería de Educación, y dedicar esa cantidad supondría desnudar otros ámbitos a nivel presupuestario, según puntualizó hace unos días el portavoz del Gobierno regional, Enrique Ossorio.

Pero al margen del coste, los populares consideran que el 90% de la Educación Infantil, en la que tanto está insistiendo Vox, ya se encuentra subvencionada: por un lado, por las 40.000 plazas gratuitas en la etapa de cero a tres años que ya están vigentes este curso escolar y por la extensión del cheque-guardería.

De momento, el Gobierno de Díaz Ayuso prevé llevar su proyecto de Presupuestos para 2022 al Consejo de Gobierno del próximo miércoles después de tres años con unas cuentas prorrogadas.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, avanzó ayer en la sesión de Control al Gobierno, que sus cuentas para el próximo año contarán con la mayor bajada de impuestos de la historia de la Comunidad de Madrid. Una de las grandes beneficiadas de las cuentas madrileñas será la educación, ya que se invertirá en nuevas infraestructuras y en el desarrollo de Madrid con una oferta cultural, turística y tecnológica, según dijo. Y quiso marcar distancia en este aspecto con la filosofía presupuestaria del Gobierno de Pedro Sánchez, ya que dijo que todo esto lo hará «frente a las subidas de cuotas de autónomos. Y luego dirán que ya estoy criticando a Sánchez por defender que no les suba las cuotas a los autónomos madrileños con hachazos fiscales en los presupuestos», ironizó.

Ayuso volvió a arremeter contra el Gobierno de Sánchez que «está gobernado desde 2018/2019 y 2020 con los presupuestos del Partido Popular y ahora ¿con quién lo hace? Con separatistas o los políticos de ETA, con comunistas, con todo aquello que Rubalcaba llamada Frankenstein».

De momento, la izquierda ya se retrató ayer en la Asamblea sobre la iniciativa de Vox de la gratuidad de las guarderías que ayer los de Rocío Monasterio llevaron en forma de proposición no de ley.

La iniciativa no salió adelante por el voto en contra de toda la izquierda en bloque (Más Madrid, PSOE y Unidas Podemos) y la abstención del Grupo Popular, una postura que Vox calificó de «cobarde».

Mientras, partidos de la oposición, como Más Madrid, ya se preparan para emitir el voto en contra a los Presupuestos de Díaz Ayuso para 2022. «No sabemos nada de los Presupuestos, lo único que en los últimos años no los hemos tenido y hemos afrontado una pandemia casi con la vacuna de la gripe, pero no tenemos muchas esperanzas de que sean lo que realmente necesita Madrid. Se precisa una reconstrucción en una dirección que es justo la contraria a la que nos está diciendo el PP que va a hacer y las soluciones de Ayuso van a ser una vuelta al siglo XX y a las recetas que ya se han demostrado que no han funcionado».

Más Madrid, por otra parte, no comparte la idea de Ayuso de bajar impuestos. «Nosotros estamos a favor porque hacen de pegamento social y nos diferencia como civilización la puesta en común de la riqueza común».

Una necesidad urgente

Sacar adelante las cuentas para el año 2022 es una necesidad urgente para la Comunidad de Madrid después de la región lleve tras años con las Cuentas prorrogadas y de que el Gobierno regional haya tenido que hacer frente a una pandemia y a los gastos derivados de ella con el mismo presupuesto de años anteriores.

Vox ya ha dicho que está dispuesta a trabajar «muy rápido» para llegar a un acuerdo, incluso antes del miércoles, cuando se sabrá el detalle de adonde irá a parar el dinero.

Los partidos de la oposición ya dan por seguro que las cuentas que presente el Gobierno regional para 2022 saldrán adelante con el apoyo de Vox. Dan por sentado que desde el Ejecutivo autonómico se hará alguna cesión en lo que afecta a la gratuidad de la educación. Entre otras cosas porque es una de las premisas electorales del PP que piensa abordar de manera progresiva por el elevado coste económico que supondría. Y, por otro lado, creen que sus votantes no entenderían que en una cuestión tan relevante como el presupuesto autonómico, no dieran su apoyo al PP.

El empeño con la gratuidad de la educación es tan grande que los de Vox lo han colocado como exigencia para apoyar los presupuestos, lo han presentado también en forma de proposición no de ley y como enmienda a la Ley Maestra de libertad educativa. Y aunque en las negociaciones se empieza con máximos, todo parece indicar que las conversaciones «van bien», dicen desde el Ejecutivo.