Desescalada a trompicones

De acuerdo en que la recuperación y la reconstrucción han de ser sostenibles. Pero lo más importante ahora es que la desescalada sea ordenada. O sea, que acabe la confusión, los criterios cambiantes o arbitrarios, esta manera de evaluar según la cual en cada autonomía vale una cosa, dependiendo de los apoyos o rechazos al estado de alarma, de las manías o simpatías al PP, ERC, PNV o Bildu. A la lucha contra el Covid llegamos tarde. Al confinamiento, tarde. A los test, los respiradores y las mascarillas, tardísimo. Y la desescalada se está haciendo tarde y a trompicones. Dos semanas por detrás de nuestros socios europeos. Como poco.